sábado, 29 de enero de 2022

Cambio en Balaídos

El asturiano, en su etapa con el Roma. (Foto: ETTORE FERRARI)
El Celta de Vigo ha anunciado que el asturiano Luís Enrique, que se encontraba actualmente sin equipo, será el nuevo entrenador del conjunto gallego, después de firmar un contrato para las dos próximas temporadas. El ex futbolista del Real Madrid y Barcelona, entre otros, será el sucesor en el banquillo de Balaídos de Abel Resino, quien ayer por la mañana alcanzó un acuerdo con el club celeste para rescindir el contrato que unía a ambas partes hasta el 30 de junio de 2014 por 'diferencias en la filosofía del club'.

En su comunicado de prensa, el Celta señala que Luís Enrique llega a Vigo 'avalado por un juego alegre y ofensivo, una apuesta firme e inequívoca por la cantera y la gran competitividad que ha inculcado en los equipos que ha dirigido'.

El asturiano, que será presentado en los próximos días, en una fecha sin determinar por el club, debutó en 2008 como entrenador con el filial del Barcelona, club con el que logró el ascenso a la liga Adelante. Tras tres temporadas en el conjunto azulgrana, el ex internacional español fichó por la A.S. Roma de la Serie A italiana en la temporada 2011-12, club en el que tan solo estuvo esa campaña.

Así, Luis Enrique se ha convertido en el décimo entrenador de la 'era Carlos Mouriño' al frente del Celta de Vigo. Mouriño accedió a la presidencia del Celta el 16 de junio de 2006. Por aquel entonces Fernando Vázquez era el técnico del Celta, aunque Mouriño no tardó en destituirlo a pesar de que el entrenador gallego había devuelto al club a Primera División en su primera campaña en el banquillo de Balaídos y en la segunda lo había clasificado para la UEFA.

Llegó el búlgaro Hristo Stoichkov pero el exjugador del Barcelona no pudo evitar el descenso a y, a pesar de que empezó la siguiente temporada (2007-08) en Balaídos, su aventura en Vigo no duró demasiado.

Con la marcha del búlgaro, el Celta inició una etapa de continuos vaivenes. Esa misma temporada López Caro, Antonio López y Alejandro Menéndez también dirigieron al equipo en la categoría de plata. Tampoco tuvieron continuidad.

Pepe Murcia asumió entonces el reto de ascender al Celta pero en marzo de 2009 fue destituido, dejando paso a Eusebio Sacristán, quien también perdió la confianza de Mouriño un año después. Llegó entonces Paco Herrera. El equipo rozó el ascenso en su primer curso y sí lo lograría en el segundo. Pero el dirigente lo cesó en febrero para traer a Abel Resino.

El ex portero del Atlético de Madrid firmó por lo que faltaba de temporada y una campaña más y conquistó la permanencia en la última jornada. Su continuidad parecía segura a pesar de que su estilo de juego no acababa de calar entre el celtismo. Antes de iniciar sus vacaciones desveló cuáles eran sus planes de futuro en el Celta. Qué puestos había que reforzar. Pero ese trabajo ya no lo hará él. Su estancia en Vigo apenas duró cuatro meses. Es turno de Luis Enrique.