sábado, 29 de enero de 2022

Cartas de España/Brieven tuit Spanje: 60 años de emigración española en los Países Bajos-II

Carme Nogueira

CARTAS DE ESPAÑA / BRIEVEN UIT SPANJE: MEMORIA DE LA EMIGRACIÓN ESPAÑOLA EN LOS PAÍSES BAJOS - II

Beatriz Arlanzon 

La exposición Cartas de España/Brieven uit Spanje es un proyecto de las artistas Carme Nogueira y Elena Prado que indaga en la historia de la emigración española que llegó a Breda a partir de los años sesenta. Esta iniciativa artística ha sido patrocinada por el Museo Municipal de Breda y la residencia de artistas Witte Rook. 

Hace algo más de sesenta años, trabajadores españoles decidieron emigrar a los Países Bajos animados por sus propias empresas y por el acuerdo bilateral firmado entre los dos estados en 1961. A los 22 trabajadores que llegaron en 1960 se sumaron otros y su número fue creciendo hasta convertirse en la mayor comunidad migrante establecida en el país. Marcel Felet, hijo de un reclutador de la empresa Hero, recuerda que su padre hizo varios viajes a Barcelona y que en uno de ellos contrató a 400 españoles. De aquellos viajes que los trajeron a los Países Bajos nos quedan fotos de jóvenes sonrientes. Quizás ilusionados, quizás asustados. Vinieron con la idea de ganar dinero y de volver a España con esos ahorros. Algunos, decepcionados, regresaron a España enseguida. Otros se quedaron. La España democrática se presentó al mundo con una nueva imagen y fue arrinconando un pasado incómodo. También en Breda, la historia de los emigrantes españoles fue cayendo en el olvido hasta que las artistas Carme Nogueira y Elena Prado se embarcaron en el proyecto «Cartas de España/ Brieven uit Spanje».  

La iniciativa nació del Stedelijk Museum Breda y de la residencia de artistas Witte Rook como reflexión artística sobre la ciudad y sus ciudadanos. El tema elegido, España, ofrecía la oportunidad de revisitar el pasado común entre Breda y España y de presentarlo con una perspectiva contemporánea. La emigración española de los años sesenta y setenta había sido olvidada por los bredenses y en un primer momento no se encontró registro de ella en el Archivo Municipal. Para Esther van Rosmalen de Witte Rook «se trataba de un punto ciego en la memoria oficial de la ciudad. La ciudad es un espacio común construido por personas con experiencias vitales y orígenes diferentes. Con este proyecto podíamos dar un primer paso hacia la responsabilidad de incluir a todas las personas que forman parte de la ciudad y de su cultura».    

Cartas de España Holanda

Ambas instituciones invitaron a Carmen Nogueira a desplazarse a Breda y realizar una intervención artística en la ciudad pero llegaron la COVID-19, las restricciones y hubo que adaptarse. Carme sugirió realizar el proyecto, a distancia, con Elena Prado, residente en los Países Bajos, que se encargó de la investigación y la recogida de material. A Esther van Rosmalen le parece lógico que se pasara «de la idea original a una perspectiva translocal. Además, el proyecto siguió reflexionando sobre la ciudad y su patrimonio y esto permitió que Breda se convirtiera en una especie de embajadora. Construir e intercambiar. No es sólo una cuestión de intercambio internacional sino también de ética. Trabajar despacio no estaba entre los objetivos pero fue positivo». 

Se pone en marcha así el proyecto «Cartas de España / Brieven uit Spanje», título que aúna perfectamente las misivas que los emigrantes enviaban regularmente a sus familias, la revista del Ministerio de Trabajo e Inmigración Carta de Españay la comunicación a distancia entre las dos artistas.  

Elena Prado me explica que Carme y ella comenzaron desde el absoluto desconocimiento. «Pensamos que con una acción artística podíamos provocar cosas: movilizar a la comunidad española, reinterpretar y recuperar las imágenes que pudiera haber  en el archivo de la ciudad, visualizar este pasado en un espacio museístico... Nuestro trabajo tiene muchas lecturas o mejor dicho, tiene diferentes modos de comunicarse con diferentes registros. Pero uno de nuestros principales objetivos ha sido buscar un lugar donde la memoria de los españoles, “memoria casi perdida”, se pudiera fijar y ser una parte de la historia de la ciudad». 

Elena creía que, al ser tan importante la inmigración española de los años sesenta y setenta, encontrarían abundante documentación en cualquier ciudad neerlandesa. «Pero no encontramos nada. Y así comenzó el proyecto. Nos propusimos buscar la historia de los inmigrantes españoles en la ciudad, de los cuales no se sabía nada». Tras una primera fase de documentación, buscaron personas españolas en Breda y consultaron el archivo municipal. Después, se instalaron en la sala Next del Stedelijk Museum de Breda y lo concibieron como un espacio artístico y de trabajo que les permitía modificar la exposición a medida que llegaba material.  

Dos meses de investigación en los que se recuperaron documentos, imágenes, objetos y relatos personales. «Nos interesaban aquellos que ofrecían información sobre la vida de los españoles en Breda y prestamos mayor atención a los recuerdos personales que nos permitieran entender la historia colectiva». Por consiguiente, volvieron a salir cuestiones inherentes a la experiencia migratoria como la identidad, la comunidad, las minorías o la ciudadanía.  

Pregunto a Elena qué quedaba por contar después de tantos estudios sobre la emigración española en los Países Bajos. En su opinión «no se han realizado demasiados estudios sobre la inmigración española en los Países Bajos. Muchas veces, se ha considerado parte de la inmigración proveniente de los países mediterráneos y se ha estudiado con la migración italiana, yugoslava, marroquí o turca. Sin embargo, la inmigración española fue mayoritaria hasta 1969 y tiene rasgos específicos. En nuestro proyecto también hemos comprobado que no podemos hablar del “emigrante español” y que ya hay muchas diferencias entre los españoles desde los años sesenta».  

A lo largo de nuestra conversación, Elena comenta las diferencias que observa entre aquellos primeros emigrantes y los que actualmente trabajan para empresas de trabajo temporal. «En los sesenta y setenta, la responsabilidad de las condiciones de los emigrantes era sobre todo de las empresas que los contrataban. Había empresas de mayor tamaño y más conscientes de su responsabilidad social y por el contrario, otras que no acogían de manera adecuada a sus trabajadores. Estas situaciones las hemos  podido comprobar en Breda. En general, los españoles residentes en Breda apreciaron las similitudes culturales de la ciudad. Se celebran los Carnavales, los Reyes Magos, y son mayoritariamente católicos. La situación actual de los inmigrantes españoles es peor, no sólo porque muchos  tienen contratos de trabajo precarios sino también porque tienen menor presencia política, sindical y en general peores servicios. Actualmente, la mayoría de los nuevos emigrantes españoles desconocen la migración histórica, a pesar de ser tan numerosa e importante». 

Castas de España Breda

Desde 2017 se han producido varios episodios en los que la prensa y algunos políticos neerlandeses han realizado comentarios ofensivos sobre los países del sur de Europa que refuerzan una imagen estereotipada y completamente falsa de los ciudadanos mediterráneos. Sin embargo, parece que los españoles que llegaron en los años sesenta han dejado un buen recuerdo. Elena Prado nos cuenta que «los trabajadores españoles se buscaban especialmente. Durante el desarrollo del proyecto, se acercaron muchos holandeses que recordaban a sus compañeros de trabajo, a sus vecinos, a sus amigos. Hicimos un llamamiento en el periódico de la ciudad para convocar a españoles. Se acercó una mujer muy amable que nos dijo que, justo cuando acababa de leer la noticia en el periódico, encontró una caja llena de cartas de amor que le había enviado durante años su novio español, un inmigrante temporal». Marcel Felet coincide con ella y nos dice que «nunca hubo ningún problema».

Los buenos resultados obtenidos por el proyecto son evidentes. Se ha recopilado nuevo material, se han descubierto historias, se han registrado los recuerdos para que no se pierdan y, por lo tanto, ahora se conoce mejor la historia de la comunidad española en Breda. Todo este trabajo ha quedado recogido en el catálogo de la exposición. Las artistas consideran que la historia de la inmigración española en Breda es parte de la historia de la ciudad y por ello, han donado todo el material al Archivo Municipal que lo ha digitalizado y que en breve lo pondrá a disposición de todos los ciudadanos en su página web https://stadsarchief.breda.nl.