viernes, 01 de julio de 2022

CONSEJERO EN EL CGCEE POR CANADÁ

Pablo Ruisánchez Ortega: "Comparto con el resto de mis colegas del CGCEE el afán de trabajar conjuntamente en propuestas que sirvan para mejorar la vida de la ciudadanía española en el exterior"

Pablo Ruisánchez Ortega CGCEE - CRE Canadá web
Pablo Ruisánchez Ortega consejero en el CGCEE por Canadá

¿Dónde nació, cuándo emigró y dónde vive?

Nací en Cudillero, Asturias, aunque mi familia procede de un pueblo del mismo municipio que se llama Oviñana. En todo caso, desde septiembre de 2016 vivo de forma permanente en Toronto, Canadá. 

¿Con qué expectativas se incorporará al CGCEE?

Me incorporo con mucha ilusión y con muchas ganas de llevar las reivindicaciones de la comunidad de españoles residentes en Canadá al Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior. En los meses desde la elección de Consejeros Generales, he tenido la oportunidad de conocer a mis colegas de otros países, tanto veteranos como consejeros de nueva incorporación, y he aprendido mucho del funcionamiento del Consejo General, así como de las demandas de la emigración española en otros países.

Tras un parón en la celebración de los plenos del CGCEE, debido a la pandemia, creo que es una gran noticia que los nuevos Consejeros Generales electos nos podamos reunir de nuevo el 14 y 15 de junio para impulsar medidas en beneficio de la ciudadanía en el exterior.

Le suponemos consciente de la ralentización de los asuntos que el CGCEE tiene encima de la mesa desde hace años, y de los escasos, si no nulos avances de este órgano consultivo. ¿Qué espera del mandato que está a punto de iniciarse?

Entiendo que el Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior ha servido como instrumento esencial de representación de la emigración española desde su constitución. Asimismo, es un órgano consultivo y asesor de la administración española, que, según consta en los acuerdos de los distintos mandatos, ha hecho propuestas y recomendaciones en favor de la emigración española.

Desafortunadamente, es cierto que el último mandato fue atípico, ya que apenas se celebraron plenos, debido a la pandemia. No obstante, comparto con el resto de mis colegas del CGCEE el afán de trabajar conjuntamente en propuestas que sirvan para mejorar la vida de la ciudadanía española en el exterior.

¿Cuáles son los temas más importantes que afectan a los emigrantes españoles que viven en el país que usted representará en el CGCEE?

Los emigrantes españoles en Canadá demandan, en particular, la mejora de los servicios consulares y de otras oficinas españolas en Canadá, incluyendo una mayor digitalización de los trámites consulares. Asimismo, la ciudadanía española de la costa oeste de Canadá demanda un Consulado General en Vancouver con el fin de tener acceso a los servicios consulares sin tener que desplazarse 4500 km o costearse el precio de un vuelo y/o alojamiento en Toronto para poder realizar un trámite como la renovación del pasaporte. 

Otro tema que preocupa a la comunidad española en Canadá es el voto rogado. No obstante, ante las últimas noticias, esperamos que sea pronto algo del pasado. También es una demanda importante en Canadá la asistencia sanitaria de todos los españoles residentes en Canadá durante sus desplazamientos a España, dado que ahora existen problemas a la hora de acceder a la sanidad para algunos de los residentes españoles en Canadá.

Por último, hay un interés creciente en la comunidad por tener acceso a cursos de español para descendientes de españoles. La oferta pública o subvencionada por el Estado español en nuestra demarcación consular es prácticamente nula. Sin embargo, muchos padres estarían interesados en que sus hijos tuvieran una educación continuada en español, que les pueda servir para conocer sus raíces y aprender más sobre su cultura.

¿Cuáles considera que, en general, son las reivindicaciones más urgentes de la ciudadanía española en el exterior?

Las reivindicaciones más urgentes incluyen la derogación del voto rogado, la reforma de las leyes de nacionalidad española y la mejora de la prestación de servicios consulares. 

En lo referente al voto rogado, no es de recibo que un derecho fundamental, como es el sufragio, tenga que ser rogado. El hecho de que gran parte de los emigrantes no rueguen el voto o que sí que lo hagan, pero no reciban la documentación electoral en plazo, ha supuesto una conculcación efectiva de su derecho de sufragio. 

En cuanto a la nacionalidad española, existe una demanda clara para mejorar las vías de adquisición de la nacionalidad española para descendientes de españoles, así como una revisión de las leyes sobre recuperación, conservación y pérdida de la nacionalidad española. Ahora hay varias propuestas, como la Ley de Memoria Democrática, que se están discutiendo en el Congreso de los Diputados o en el Senado, que incorporan nuevas vías de adquisición de la nacionalidad española. 

Por último, la mejora de los servicios consulares es fundamental para la comunidad española en el exterior. Creo que debe haber una mayor inversión en las oficinas consulares, tanto materiales como de capital humano. La administración española debe impulsar una digitalización de los servicios consulares y replantear la red consular, así como los servicios ofrecidos por los consulados honorarios. Es necesario primar a la comunidad española a la hora de crear consulados nuevos, más allá de interés económicos o de otra índole. 

¿Alguna otra reflexión que desee hacer?

El Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior es el órgano oficial de representación de la emigración española y órgano consultivo y asesor de la administración española en relación con los objetivos y la aplicación de los principios inspiradores de las políticas dirigidas a la ciudadanía española en el exterior. Como tal, la administración española y los partidos políticos con representación parlamentaria deberían prestar más atención no solamente al Consejo General como órgano consultivo y de representación, sino a la ciudadanía en el exterior, quienes, a pesar de ser nacionales españoles, no cuentan con los servicios que se merecen cuando viven fuera de España y, muchas veces, como es el caso del voto, ven conculcados sus derechos más básicos.