lunes, 18 de enero de 2021

DAVID CASAREJOS ES CONSEJERO POR EL REINO UNIDO EN EL CGCEE

"No somos una piedra en el zapato, y en las fotos nos pegamos por salir en primera fila sonriendo"

David Casarejos
David Casarejos

David Casarejos – Consejero por el Reino Unido en el CGCEE

¿En qué situación se encuentra la colectividad española en Reino Unido? 

En Reino Unido estamos en una situación de incertidumbre total. No hay avances en un tratado con la Unión Europea y los plazos siguen extendiéndose una y otra vez. La amenaza de un no tratado nos lleva a desconfiar si todo lo negociado en materia de derechos civiles y laborales de los ciudadanos de la Unión Europea se mantendrá o si seremos el chivo expiatorio por no haber logrado que la UE pase por los obstáculos británicos...pero a fin de cuenta son los dirigentes de Reino Unido los que quieren esta ruptura. 

Los ciudadanos que lleguen a partir del 1 de enero de 2021 se convertirán en ciudadanos de tercera clase y desde los CREs tendremos que estar muy al tanto de los problemas que vayan llegando y con la ayuda de Consulados asegurarnos que ningún ciudadano español sufra discriminación laboral o social.

Es muy importante también asegurarse de que TODOS los españoles sin excepción cumplen con los requisitos por la Home Office en materia de registro en el programa obligatorio de "Estatus de asentado o pre-asentado" antes del 31 de diciembre. 

¿Cómo estáis viviendo la situación del CGCEE, la falta de acción y de avances por parte del Gobierno de España y el inmovilismo de los últimos años? 

El 2020 es la tormenta perfecta, a una inacción que viene de tiempos atrás, ahora se ha sumado una pandemia. 

El CGCEE necesita cambios, pero desde mi punto de vista, se necesitan de todos los lados. Podemos exigir cambios al Gobierno, a los Ministerios, a los partidos políticos, pero debemos exigirnos cambios a los que representamos a la emigración española.  

Debemos actuar con la rapidez y con los medios y el lenguaje de 2020.  

Necesitamos impulsar un trabajo continuado de las comisiones del CGCEE, y debemos exigir transparencia y voz en las decisiones. 

Solo la Comisión Permanente tiene reuniones regulares, y si 10 personas se pueden reunir vía telemática lo mismo se podría hacer con las comisiones.

El Gobierno si no siente el aliento de la emigración y la crítica constructiva constante en la nuca no nos tiene en cuenta. No alzamos la voz y esto da una sensación de comodidad hacia nuestro colectivo.  

No somos una piedra en el zapato, y en las fotos nos pegamos por salir en la primera fila sonriendo. 

La falta de actividad lleva a NO acabar con muchas propuestas en papel y en el ordenador debido a la falta de un horizonte de trabajo que nos fuerce a empujar con más ganas. 

El voto rogado ha de cambiar ya... Podía haber cambiado para las elecciones gallegas o de Euskadi, y parece que tampoco llegará para las catalanas, y esto ya suena a broma de mal gusto. 

La ley de nacionalidad necesita el compromiso de los países más afectados por esta ley injusta. Se debe liderar la petición de cambios desde Cuba, Argentina, Brasil, Venezuela... 

Finalmente, las cosas solo cambian cuando se quiere, y cuando se actúa con madurez para lograr mejoras en las formas de trabajo y se intenta llegar a la gente que representamos. Solo cuando nos demos cuenta de que la gente que representamos ha de ser parte de los CREs y lleguemos a todos, entonces quizás los ciudadanos se acerquen a los CREs y al CGCEE, y los consejeros pasaremos a ser su altavoz y tener más fuerza como ariete para tirar abajo las puertas que nos cierran con el empuje de más de 2 millones y medio de españoles detrás. 

¿En qué ámbitos entendéis que no puede pasar más tiempo sin que se tomen decisiones, se avance, y se progrese hacia el logro de las reivindicaciones de la emigración española? 

Voto rogado es la clave. Sin voto no valemos. Sin un alto porcentaje de votos que influyan en asientos en el Senado y en el Congreso no nos tendrán en cuenta, o solo tendrán en cuenta a 2 o 3 países como hasta ahora. 

La ley de nacionalidad es la segunda gran piedra en el camino, y si seguimos mirando a otro lado, lo único que conseguimos es debilitar el poder de la emigración. Hay cambios que son de justicia realizar, bien por justicia histórica y democrática (incluyo los factores económicos), bien por leyes misóginas que nunca debieron existir, bien por procedimientos oscuros que muchos de nuestros jóvenes ignoraban. 

Las aulas ALCE son clave en el fortalecimiento de la colectividad, y muchos de nuestros hijos necesitan la vía del conocimiento del lenguaje y cultura para lograr tener un sentimiento de pertenencia a España y aquí incluyo a todas las regiones, comunidades, países e identidades de una España que necesita utilizar la educación como una vía a mejorar nuestro país. Muchos cientos de miles de niños españoles nunca reharán el camino al país del que salieron sus padres y abuelos por una imposibilidad de defenderse en un idioma por falta de recursos educativos... y aquí se tendrá que meter en la discusión las alternativas a aulas ALCE donde no nos las ponen.  

Un ejemplo son las Escuelas Suplementarias sin ánimo de lucro, organizadas por familias españolas en Reino Unido. Nuestra Escuela Reino Unido hace lo que no hace el programa ALCE en Leeds, Liverpool, Manchester, Birmingham, Milton Keynes... pero necesitamos el reconocimiento de este trabajo y que se ayude en estos esfuerzos. 

¿Que acciones o medidas proponéis para recuperar el tiempo perdido, después de dos años sin Plenos del CGCEE, con el mandato de los CRES a punto de finalizar y sin propuestas de fechas por parte del Gobierno? 

2020 ha probado que se puede trabajar y reunirte desde casa. Bienvenidos al futuro, y a una forma alternativa de trabajar de manera más frecuente y proactiva. 

El tiempo perdido no se puede recuperar y seria antidemocrático para los CREs que se quieren formar el retrasar elecciones a los CREs. Desde varios CREs hemos trabajado en los últimos meses en colaborar de manera más coordinada, con eventos conjuntos, y reuniones a través del ordenador. 

En junio de 2019 deberíamos haber puesto el grito en el cielo al ver que nos estaban retrasando el Pleno sin una razón de peso.  

La estructura de trabajo durante el año ha de cambiar y debemos pensar cómo hacer que los Plenos y las Comisiones sean la vía de confirmar todo lo discutido durante el año, como vía de ratificación y de desarrollo de trabajo con los ministerios. A las comisiones no hemos de ir a releer y subrayar propuestas sino a debatir los cambios que ya hemos propuesto con anterioridad. Solo así podremos aprobar propuestas trabajadas y usar estas reuniones también para poder desarrollar propuestas conjuntas y trabajar juntos. 

Estos cambios han de ser impulsados desde el CGCEE y debemos asegurarnos de que no solo la Comisión Permanente toma decisiones...y se agradecería que las reuniones de la Permanente fueran abiertas al resto de consejeros como oyentes. 

¿Qué objetivos os ponéis para 2021? 

Lograr ampliar a tres los Consejos de Residentes en Reino Unido, manteniendo Edimburgo, logrando dos nuevos en Londres y Manchester. 

Adiós al Voto Rogado. 

Aulas ALCE en grandes ciudades de Reino Unido o reconocimiento de las Escuelas Suplementarias, con la oferta de recursos para facilitar la enseñanza del español. 

Utilizar los recursos actuales para seguir teniendo un programa de charlas y eventos informativos por todo Reino Unido, y utilizando tecnologías existentes. 

Ayudar a la mejora de los servicios consulares y lograr hacer que los Consejos de Residentes se reconozcan por un mayor número de ciudadanos como vía de comunicación de sus sugerencias, quejas, e ideas y logremos incrementar los grupos de voluntarios ayudando. 

Finalmente lograr que a los emigrantes nos tengan en cuenta a partir de ahora, y que el CGCEE llegue a tener la relevancia que debería tener, con un trabajo continuo y presencia en medios acorde a la población que representamos.