sábado, 15 de junio de 2024

La FIEC critica "deficiencias" en el sistema de voto y recuerdo y pide una Ley propia en Cataluña

 Recuento del voto CERA de las elecciones generales del 23J (Foto: EFE).
Recuento del voto CERA de las elecciones generales del 23J (Foto: EFE).

El PSC fue la fuerza política más votada entre los catalanes en el exterior en las elecciones al Parlamento de Cataluña del pasado 12 de mayo, con 5.433 votos (26,17%), seguido por Junts (22,96% con 4.766 votos), PP (11,63% con 2.415 votos), ERC (11,56% con 2.401 votos), Sumar En Comú (7,38% con 1.533 votos), Vox (5,68% con 1.180 votos), CUP (4,09% con 850 votos), Alhora (1,64% con 340 votos), Aliança (1,63% con 339 votos) y Ciutadans (1,53% con 317 votos).

En un comunicado, la Federación Internacional de Entidades Catalanas, ha manifestado "que solo 20.751 de los 294.594 votantes inscritos en el CERA (Censo Electoral de Residentes Ausentes) lograron emitir un voto válido. Esto representa un 7,05% del censo, lo que mejora significativamente, en un 68%, la participación en las elecciones al Parlamento de Cataluña de 2021, que fue del 4,20%. Estas fueron las primeras elecciones al Parlamento desde la derogación del voto rogado, lo que ha supuesto pasar de 10.716 votantes en 2021 a 20.751 en estas elecciones", y añaden que "aunque es un progreso indudable, aún está lejos de la participación lograda antes de la instauración del voto rogado en 2010 (28,0% en 1995 o 20,8% en 2006).

La participación ha sido muy variable según los continentes y consulados, aseguran, "a pesar de que el apartado 14 del artículo 75 de la LOREG (Ley Orgánica del Régimen Electoral General) obliga a hacer públicos los resultados de participación por parte de los consulados, esta obligación se incumple sistemáticamente. Las informaciones disponibles muestran un gran contraste entre la participación en Europa (28% en Luxemburgo, 24% en Berlín o 13% en París) y en América (4% en Buenos Aires, 4% en Montevideo, 3% en Ciudad de México y 1% en Caracas)".

Y señalan que "también es un hecho que los catalanes en el exterior participan mucho más en las elecciones al Congreso y al Senado que en las elecciones catalanas. La participación en las elecciones de julio de 2023 alcanzó el 9,77% con 27.519 votantes, y cabe recordar que antes de 2010 se alcanzaban participaciones del 34,7% en 1996 o del 28,0% en 2006".

Según la FIEC, "después de casi 12 años de voto rogado, es evidente que queda mucho por hacer para volver a movilizar el voto exterior y explicar las indudables ventajas del nuevo sistema de voto (posibilidad de descargar la documentación presencialmente en los consulados, papeletas de voto por vía electrónica, seis días de voto presencial en los consulados, etc.), que aún son poco conocidas por muchos electores y no han sido objeto de campañas institucionales potentes desde las administraciones catalana o española". Por otro lado "hay problemas que continúan sin solución, como la deficiente y tardía distribución de las tramas por correo en la mayoría de los países extraeuropeos, criterios dispares entre consulados respecto al voto de los residentes temporales, dificultades para realizar el alta consular de manera no presencial, Tal vez algún día la instauración del voto delegado y del voto electrónico permitirá solucionar algunas de estas deficiencias", indican.

Cabe también no olvidar que el CERA (Censo Electoral de Residentes Ausentes) ha crecido de manera significativa (en 50.000 nuevos electores catalanes desde 2021) por la incorporación de nuevos españoles que han obtenido la nacionalidad vía la ley de la memoria histórica, la ley de la memoria democrática o por ser descendientes de los sefardíes expulsados de España. Muchos de ellos eligen la provincia de Barcelona como lugar de origen, pero con una vinculación y conocimiento débil o nulo sobre Cataluña y difícilmente votarán en ningún proceso electoral.

"Si bien el sistema en sí mismo presenta fuertes deficiencias, es también un hecho que ciertas prácticas en Cataluña no ayudan demasiado", afirman, "según fuentes consulares, el número de votos depositados en los consulados entre el 4 y el 9 de mayo fue de 24.233 (lo que habría representado un 8,2% de participación), y los finalmente contabilizados fueron 20.751. Es decir, 3.472 votos (el 14,3%) fueron anulados por defectos de forma"

"Expresamos nuestra protesta pública por el hecho de que en el proceso de recuento del voto, y en particular en la circunscripción de Lleida, donde podría haber habido algún cambio en la atribución de escaños, el presidente de la Junta Electoral decidió aplicar un criterio extremadamente restrictivo respecto a lo que consideró como ausencia de documentación o escritura visible del remitente de la documentación de voto y anuló y destruyó 320 votos (el 18,8%)", critica la diáspora.

Reproches también al hecho de que "la Junta Electoral de Girona decidió impedir la entrada de los observadores de la FIEC en el recuento, cosa que no ocurrió en el resto de circunscripciones y que además contradice el artículo 103 de la LOREG, que establece claramente que el escrutinio del voto exterior es público", o a que "en la Junta Electoral de Barcelona se validó la atribución de 348 votos a la candidatura de Recortes0, algo que nadie con un mínimo de información habría validado. El acta de la Junta Electoral de Tarragona incluía un grave error sobre el censo electoral en esa circunscripción (atribuía 113.120 votantes en lugar de los 22.624 reales), lo que indujo a algunos medios de comunicación a errores en los cálculos de participación".

Asimismo, llaman la atención sobre que este tipo de prácticas "restrictivas y de anulaciones o pérdidas de votos son habituales, y que esta vez no ha sucedido nada que no haya ocurrido de manera reiterada desde 2010".

Concluyen instando a poner en marcha una Ley Electoral propia en Cataluña, ya que indican es la única entre las 17 comunidades autónomas del Estado que no la tiene, que, entre otras medidas, facilite la creación de una Junta Electoral Catalana con capacidad para resolver, en primera o segunda instancia, este tipo de errores y problemas de fondo y pueda mejorar las facilidades electrónicas de voto".