viernes, 25 de septiembre de 2020

David Ferrero: Un cáncer confinado en Londres y su tratamiento en Zamora, en 280 caracteres

El joven zamorano David Ferrero ha utilizado los 280 caracteres de la red social Twitter para, mensaje a mensaje, narrar la odisea que vive desde que en Londres, en plena pandemia de covid-19, sintiera los primeros síntomas del agresivo cáncer que padece y cómo es su tratamiento de regreso a Zamora.

Su situación también la ha contado en Instagram y entre las dos redes sociales suma unos diez mil seguidores a los que ha descrito cómo le ha cambiado la vida desde que le diagnosticaron un linfoma de Burkitt, un tipo de cáncer "muy agresivo" pero que "reacciona muy bien a la quimioterapia", ha explicado en su cuaderno de bitácora.

David Ferrero, educador social de 27 años, ha declarado a EFE que hacer público su caso puede ser algo bueno "si la gente puede aprender, empatizar o lo que sea" con su "historia".

Bajo su nombre en redes sociales, @davizferrero, ha detallado cómo durante la cuarentena en Londres, donde vivía desde hace dos años, comenzó a sentir un dolor abdominal que le duró semanas, pero evitó ir al médico por la situación sanitaria por el coronavirus y porque en Inglaterra no tenía asignado médico de familia.

Por ello, esperó hasta junio, cuando ya se había reincorporado al trabajo y un día que no aguantó más se fue a urgencias.

"Parecía ser solo una apendicitis aguda, lo que no sabía es que mi vida iba a dar un giro y me iba a cambiar por completo", ha asegurado.

De hecho, le tuvieron que operar a la mañana siguiente para extirparle el apéndice, el ciego, una parte del colon que estaba dañada y quitarle dos pequeños tumores del intestino delgado.

Aún así, pasaron diez días más antes de que llegara "el peor día de mi vida sin ninguna duda", cuando los médicos ingleses le confirmaron que padecía cáncer y le pusieron apellidos: linfoma de Burkitt.

Como él mismo ha explicado en Twitter, se trata de un cáncer que "crece y se extiende muy rápidamente" y ataca los linfocitos B y T, que son los responsables de crear anticuerpos y combatir infecciones.

Durante su estancia en Londres, David Ferrero primero tuvo el apoyo de su madre, que se desplazó a acompañarle tras la primera operación pese a las restricciones de movimientos y a que no habla inglés, y posteriormente de su novio, que fue a verle desde París sin saber nada de lo que le ocurría.

"Al salir del metro, lo vi a lo lejos, esperándome con una sonrisa y a mí se me caía el alma. Se lo conté, fui bastante directo, no sabía cómo explicárselo. Me abrazó y nos pusimos a llorar", ha descrito en uno de sus tuits el educador social zamorano.

Con él a su lado, comenzó a hacer los preparativos para volver a España ya que en dos semanas tenía que comenzar la quimioterapia y quería estar junto a su familia en ese proceso.

Entrada a entrada de microblog en abierto, David Ferrero ha hecho público el día a día frente al cáncer, tanto los momentos duros y las complicaciones como aquellas pequeñas alegrías, desde un "me está saliendo pelo" hasta un "por cada ciclo (de quimioterapia) una planta nueva".

Por el momento, a este joven zamorano le han dado el tercero de los seis ciclos inicialmente programados y en su perfil en Twitter continuará informando a sus seguidores del avance del tratamiento, en tuits intercalados con otros dedicados a la diva del pop Lady Gaga o a cosas tan cotidianas como comprar una silla de ratán.

El pasado viernes, coincidiendo con el tercer ciclo, recibió buenas noticias, los marcadores tumorales han bajado y ya no necesita ingreso hospitalario para recibir la quimio, una mejora en su calidad de vida y un paso más en su carrera por la vida contada en 280 caracteres.