Martes, 22 de octubre de 2019

García-Page ofrece más diálogo, más pactos, más cercanía y más moderación

Emiliano García-Page en la toma de posesión como presidente de Castilla-La Mancha para la Legislatura 2019-2023. EFE/Ismael Herrero
Emiliano García-Page en la toma de posesión como presidente de Castilla-La Mancha para la Legislatura 2019-2023. EFE/Ismael Herrero

Emiliano García-Page (PSOE) tomó posesión como presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en un acto celebrado en el Palacio de Fuensalida de Toledo, sede de la Presidencia regional, y en el que estuvo arropado por los ministros Magdalena Valerio, Pedro Duque y María Jesús Montero.

Así, en nombre del Ejecutivo de Pedro Sánchez acudieron los titulares en funciones de los Ministerios de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social; de Ciencia, Innovación y Universidades, y de Hacienda, que acompañaron en su toma de posesión a García-Page, quien arrancó su segunda y última legislatura.

GRAF9970. TOLEDO, 06/07/2019.- El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Francisco Tierraseca (d), el ministro de Ciencia, Innovación y Universidades en funciones, Pedro Duque (c) y la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social en funciones, Magdalena Valerio, durante el acto de toma de posesión de Emiliano García-Page como presidente de Castilla-La Mancha para la Legislatura 2019-2023, celebrado este sábado en el Palacio de Fuensalida de Toledo, sede de la Presidencia regional. EFE/Ismael Herrero

El presidente de las Cortes, Pablo Bellido, y sus predecesores en el cargo Jesús Fernández Vaquero, Vicente Tirado, Francisco Pardo y Javier Irízar, así como el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Francisco Tierraseca, también presenciaron la toma de posesión.

El acto, de más de una hora de duración, consistió en la lectura del Real Decreto por el que se declaró el nombramiento de García-Page como presidente de Castilla-La Mancha y, después, el juramento el cargo ante la Constitución Española.

Además del presidente regional, en el acto también tomaron la palabra ocho ciudadanos, en representación de toda la sociedad civil, en el que detallaron los cambios que se han producido en la región desde 2015 -cuando se produjo la primera toma de posesión de García-Page- y las necesidades de futuro.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha ofrecido para la segunda legislatura que arranca más diálogo, más pactos, más moderación y más cercanía y ha asegurado que el haber logrado mayoría absoluta en las urnas no les hace "más listos" ni "inmunes al error".

García-Page ha realizado estas propuestas en su discurso tras jurar el cargo como presidente de Castilla-La Mancha, un acto que se ha celebrado este sábado en el Palacio de Fuensalida de Toledo, sede de la Presidencia regional, y al que han acudido unas 550 personas, entre ellos tres ministros en funciones del Gobierno central.

El presidente regional ha considerado que si la ciudadanía ha dado al PSOE una amplia mayoría absoluta en las elecciones, tras el gobierno en minoría de la anterior legislatura significa que la ciudadanía "ha votado por más política" y ha avalado la gestión que se ha llevado a cabo.

Por ello, ha llegado a la conclusión de que el Gobierno regional que lidera ofrecerá "lo mismo" que ha realizado desde 2015 a 2019, y por ello ha subrayado que habrá más diálogo institucional, social y con los agentes sociales; más pactos, más cercanía con las personas y más moderación.

García-Page ha advertido de que la mayoría absoluta obtenida en las elecciones del 26 de mayo no tiene que hacer que el Gobierno regional se sienta más cómodo o que se meta "en riesgos y aventuras", y ha apelado a la humildad y a la honestidad como señas de identidad del Ejecutivo castellanomanchego.

El recién nombrado presidente regional ha celebrado el resultado, del que ha dicho que no sabe "si es envidiado en algún lugar de España" y que "ha costado" lograrlo, sobre todo después de haberla "pasado canutas" en los últimos cuatro años sin mayoría y con un Gobierno con Podemos la mitad de la legislatura.

Además, ha expresado que no quiere "gobiernos contra nadie" y ha señalado que, si bien el Ejecutivo regional "podrá equivocarse", ha planteado que no se gobierne "para hacer daño" a la ciudadanía.

García-Page ha dedicado la primera parte del discurso, más emotiva, a su familia -su esposa, sus hijos, sus padres y sus suegros- y ha dicho que "en la vida lo importante no es ostentar la Presidencia de Castilla-La Mancha por segunda vez".

Un cargo para el que ha apuntado que ha trabajado y "luchado muchísimo" pero, en todo caso, ha preguntado "si alguien piensa de verdad que en España no se puede ser optimista" y ha achacado este mérito "a la gente que se levantó para que este país pasara del segundo al primer mundo en tan solo dos generaciones".

De hecho, ha afirmado que España ha tenido "los mejores 40 años de su historia" y se ha mostrado convencido de que puede tener otras cuatro décadas igual de buenas.

"No es si podemos, que poder podemos, es si queremos", ha sentenciado el presidente castellanomanchego.

Además, García-Page ha recordado a dos socialistas que han fallecido en la última legislatura: la consejera de Fomento, Elena de la Cruz, y el exvicepresidente del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba; y además ha excusado la ausencia del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez en este acto por "coherencia institucional" al tratarse de una toma de posesión de una autonomía.