Jueves, 21 de noviembre de 2019

REFLEXIONES

Baleares por el mundo reprochan al gobierno que saquen rédito del trabajo de los Centros

Las asociaciones de baleares con asiento fuera de las islas, día a día, comprometidas con sus raíces, trabajan incansablemente por mantener y construir el conocimiento sobre orígenes, diáspora, cultura y su desarrollo actual. Son un ejemplo, no cabe la más mínima duda, del esfuerzo y la voluntad aprendida de sus mayores.

Es en este sentido que los sabios legisladores plasmaron en el Estatuto el reconocimiento y la integración, tal como las otras Comunidades Españolas y el Estado, su compromiso con quienes debieron dejar la tierra en que vivían pero mantuvieron sus tradiciones, lazos y afectos.

En esa dirección es importante hablar del deber, compromiso y responsabilidad del Estado Balear con sus ciudadanos dispersos en otros territorios.

A sabiendas de que habrá quien, intencionalmente o no, desee desacreditar nuestra intención pretendiendo llevarla hacia posiciones de uno otro partido político, lo hemos dicho y repetido: quienes participan de Baleares por el Mundo pertenecen a distintas ideologías y organizaciones o simplemente hacen uso del derecho de ser afín a quien les plazca o cambiar su adhesión o negarse a hacerlo. Por lo tanto, resultará en vano tratar de confundir inventando diatribas que no nos interesa ni vamos a participar.

Respetamos la legitimidad de pensar libremente, porque en la pluralidad de ideas están las soluciones y a nuestros integrantes, seguidores o miembros del colectivo no le preguntamos su filiación. El compromiso sigue siendo el mismo, unir voluntades desde una visión que va más allá de las pujas políticas.

Nuestros puntos de vista son los de simples ciudadanos españoles, baleares y miembros comunitarios. Si de democracia se trata, son expuestos desde la óptica de la construcción para contrastar, equiparar, examinar, interrogarnos conjuntamente con los responsables, cualquiera fuera el partido, sobre la política de Estado en referencia a la diáspora. Convencidos de que no somos exiliados — en el pasado sí los tuvimos — como integrantes de un segmento significativo nos hacemos presente adhiriendo, como ex directivos o parte del colectivo, a las Casas y Centros reconociendo la noble tarea que llevan adelante.

Baleares por el Mundo está abierto a la opinión y recibe el acompañamiento y aporte de quien desde las organizaciones interesadas, desde el ámbito privado u oficial desean participar de la propuesta de diálogo que ofrecemos en esta página.

Sobre la política de Estado

Nuestra creencia y nadie ha podido demostrar lo contrario se sintetiza en que el Poder Público Balear debe:

• Cuidar, defender, unir y fortalecer la tarea de las asociaciones en el exterior.

• Revisar las políticas vigentes a partir del retroceso que se ha registrado en lo referido a compromisos legales incumplidos.

Estos son dos de las problemáticas existentes imposibles de soslayar.

Cualquier evaluación sobre la actitud del Estado bajo diferentes gobiernos en estos últimos años da como resultado ostensible que ha sido de retroceso y hasta el momento no se ha revertido, más bien se han tomado medidas escasas, insuficientes y espasmódicas.

No compartimos que la actividad de las Casas y los Centros, que con gran esfuerzo llevan adelante y nos representan con dignidad sea cargada en los balances oficiales casi como éxito propio. Sin apoyo o con uno magro, continuarán, por ejemplo, representando a nuestra autonomía en los actos organizados por las asociaciones españolas cocinando y mostrando su particular gastronomía, realizando reuniones sociales, bailando los jóvenes, niños y adultos, participando en las ferias y otros eventos populares o interviniendo en espectáculos regionales de importancia. Estas actividades, con diferencias y altibajos son las creadas y llevadas a cabo con el empeño y laboriosidad de las Comisiones Directivas y los grupos de trabajo que no cejan.

Vemos ahora que ha quedado prácticamente poco y en algunos casos nada de las responsabilidades indelegables del Estado Balear para con los residentes en el exterior referidos a la atención de problemáticas

referidas a la educación y cultura,

mujeres,

jóvenes,

niños,

mayores dependientes,

discapacitados,

Asociaciones (Centros, Casas, nuevas instituciones),

Retorno,

Proyectos de investigación de empleo,

Inserción, etc.

Históricamente y por las competencias del Estatuto la organización, régimen y funcionamientos de las instituciones de autogobierno han de pensarse con determinadas características, como por ejemplo, el grado de eficiencia, la practicidad, estabilidad, etc.

En nuestro caso, hemos pasado por un sin número de cambios que sirvieron para debilitar la estructura administrativa del Gobierno Central y dar marcha atrás a los logros de distintas administraciones.

Vale recordar el singular caso de la dependencia, entre otras, de la Consellería de Presidencia y Deportes, de la Dirección General de Juventudes, de la Consellería de Inmigración y Cooperación, de la Dirección de Cooperación, de la Agencia de Emigración y Cooperación Internacional.

Cabe, a esta altura de los acontecimientos, que alguien responda:

¿Dónde se encuentra plasmada por escrito y expuesta a la comunidad que beneficia, la política pública destinada a los baleares en el exterior?

¿Cuáles son las acciones relevantes que se han concretado en este último tiempo?

¿Con qué recursos materiales y económicos se hacen efectivas tareas y obras concretas o a concretar en cada Casa o Centro durante el 2018?

¿Cuáles son los Programas para los inmigrantes baleares residentes en el exterior?, referidos a:

Promover la participación de los residentes fuera del territorio insular en la vida social y cultural de las Islas, cuáles son los instrumentos facilitadores para llevar a cabo este objetivo o cómo se espera lograr la integración a través de la colaboración integrada;

Consolidar, promover, el movimiento asociativo existente y la promoción de nuevas Casas y Centros;

Avanzar en resolver el problema de locales propios terminando con los alquilados o prestados;

Crear programas socio sanitarios, destinados a los baleares residentes en el exterior

Regenerar los programas dados de baja; etc.

En un párrafo anterior decíamos:

“No compartimos que la actividad de las Casas y los Centros, que con gran esfuerzo llevan adelante y nos representan con dignidad sea cargada en los balances oficiales casi como éxito propio.”

¿Se entiende ahora dónde encontramos las mayores carencias?

En los incumplimientos legales y el desinterés por fortalecer a las organizaciones de personas con los mismos derechos que cualquier ciudadano balear, que las circunstancias históricas hicieran que sus vidas y las de sus descendientes debieran desarrollarse en otros sitios del mundo. Y estamos hablando de derechos no de limosna, y estamos hablando de cultura, sanidad, inserción, educación y no solo del necesario apoyo económico.

Basta recordar (nuestros predecesores afirmaban que la memoria es buena consejera) que tuvimos, en algunas Casas, la presencia de profesores de bailes típicos, docentes en lengua catalana propia de las islas; la primer delegación juvenil de bailarines devenidos del exterior a fiestas tradicionales en las Islas, programas que unieron familias a través de viajes (Operación Quinta Isla – Retorno), atención de ancianos y discapacitados por personal formado en cursos especiales (SAD), capacitación de monitores, cursos de técnicos en desarrollo y cooperación internacional, la donación de libros para las bibliotecas, la recepción de banderas y otros distintivos, certámenes literarios, de fotografía, etc. para jóvenes (Art Jove) y adultos, publicaciones de periódicos de distribución gratuitas, páginas web exclusivas del Govern, provisión regular de la selección de normativas legales referidas a la inmigración, apoyo a actividades culturales (telas para trajes de baile, zapatos, castañuelas, etc.), elementos para actividades deportivos, musicales, etc., funcionamiento regular del Consejo de Comunidades y participación juvenil (Consejo de Juventudes) y de las Mesas Coordinadoras, solidaridad con poblaciones que sufrieron catástrofes, visitas periódicas de representantes del Govern que participaron y conocieron la realidad de los baleares en el exterior, medicamentos a coste cero, subsidios de apoyo al desarrollo de grupos sociales con necesidades insatisfechas, apoyo a la recreación de fiestas populares y religiosas típicas de las Islas, etc, etc.

A nuestro entender deberían las autoridades autonómicas:

• Cuidar, defender, unir y fortalecer la tarea de las asociaciones en el exterior.

• Revisar las políticas vigentes a partir del retroceso que se ha registrado en lo referido a compromisos legales incumplidos.

• Planificar, incluyendo los aportes y proyectos de las casas, evaluando lo realizado por otras administraciones y diversas Comunidades Autónomas y sintetizar un proyecto con miras al futuro, es hoy la prioridad que nos impulsa a hacer un llamado de atención a los actuales gobernantes

Y el resto, no lo decimos nosotros:

“…queremos navegar en convoy con aquellos que comparten nuestros valores y objetivos, porque juntos se llega más lejos y se obtienen mejores resultados. Eso implica tanto a los múltiples actores de la cooperación española (administración del Estado, comunidades autónomas, entes locales, ONG, universidades, empresas, sindicatos) como a nuestros países socios, amigos y aliados en la Unión Europea, América Latina, África y Asia.”

Queremos aportar nuestras fortalezas y ventajas comparativas y ser un referente creíble en la comunidad internacional para contribuir, como lo indica la Agenda 2030, a no dejar a nadie atrás, ni tampoco a la vera del camino.”

Fernando García Casas Secretario de Estado de Cooperación Internacional de España para Iberoamérica y el Caribe.