sábado, 15 de junio de 2024

El archivo de la fábrica de máquinas "Victoria", con la que los Vitorero hicieron su fortuna en México, se queda en Asturias

Los herederos de Enrique Granda, conocido por el apodo de "El Sabio", han cedido oficialmente el archivo histórico de la fábrica de máquinas "Victoria" de Lastres al Ayuntamiento de Colunga, en un acto que tuvo lugar este martes y en el que participó el alcalde de la localidad  y los herederos de Granda. 

La fábrica de máquinas "Victoria", fue fundada por la familia Victorero, originarios del precioso pueblo costero de Lastres - famoso, entre otras cosas,  porque en él se rodó la serie el Dr. Mateo - y tiene tras de sí una rica historia que se remonta a principios del siglo XX. Los Victorero, una familia de indianos que hicieron su fortuna en Torreón, México, regresaron a su localidad de origen para establecerse y montar esta fábrica. De los miembros de la familia, solo uno permaneció en México mientras los demás contribuyeron al desarrollo industrial local.

El propio Enrique Granda, comenzó su carrera en la fábrica como trabajador y más tarde se convirtió en su contable, manteniéndose en este rol hasta el cierre de la compañía en 1960. Tras él, Granda continuó gestionando los asuntos de la familia hasta el fallecimiento del último miembro. Durante todo este tiempo, custodió un valioso legado que ahora se entrega al Ayuntamiento de Colunga.

El archivo consta de 10 cajas que contienen documentación original de la gestión de la fábrica desde 1915 hasta los años 70. Este acervo proporciona una secuencia económica prácticamente completa de una fábrica de mediados del siglo XX y es de gran valor histórico y patrimonial. Entre los documentos se encuentran:

  • La patente original de 1915 y sus prórrogas.
  • Libros mayores y diarios contables.
  • Nóminas de los trabajadores, incluyendo horas trabajadas, salarios y firmas.
  • Documentación de cotizaciones y liquidaciones de empleados.
  • Balances anuales.
  • Correspondencia y facturas relacionadas con la compra y venta de máquinas y piezas tanto en España como en América.
  • Registros de entregas de máquinas y piezas, con detalles de compradores, importes y localidades.
  • Recibos bancarios y seguros de accidentes e incendios.
  • Informes de inspecciones industriales y documentación de liquidaciones tras el cierre de la fábrica.

La primera patente de la fábrica data de 1915, y la primera máquina fue entregada en 1930. A pesar de su cierre oficial en 1960, la fábrica continuó fabricando piezas y máquinas durante varios años. En su apogeo, la empresa empleaba a unas 20 personas.

Con esta cesión, los herederos de Enrique Granda buscan "asegurar la correcta conservación y divulgación de este patrimonio, poniéndolo a disposición de los ciudadanos para su consulta e investigación", explican, y en "este acto simboliza un importante legado cultural y económico para la comunidad de Colunga y sus futuras generaciones"