lunes, 13 de julio de 2020

LO ANUNCIÓ LA DIRECTORA GENERAL DE COOPERACIÓN AL DESARROLLO E INMIGRACIÓN DEL GOBIERNO DE ARAGÓN, NATALIA SALVO

Aragón ampliará las áreas geográficas para establecer acciones de cooperación internacional

La ayuda aragonesa en cooperación internacional viene definida por el Plan Director de la Cooperación aragonesa al desarrollo, que recientemente ha sido aprobado para el periodo 2020-2023. Este documento supone la herramienta más importante de la cooperación y marcará la hoja de ruta de las políticas de solidaridad internacional que practique Aragón durante la presente legislatura. Establece los ámbitos y sectores de actuación y los principios y los lugares a los que se dará prioridad para otorgar subvenciones y firmar convenios con aquellas entidades que presenten sus proyectos de cooperación internacional en los próximos cuatro años. Además, el presupuesto para este fin se ha incrementado notablemente desde 2015, cuando el servicio de cooperación recibía 2,5 millones. Actualmente, la inversión se ha incrementado en casi 3 millones hasta alcanzar los 5,5 para este 2020.

La directora general de Cooperación al Desarrollo e Inmigración del Gobierno de Aragón, Natalia Salvo, destaca el “potencial trasformador” de este Plan, que sitúa a Aragón como una región “comprometida con el codesarrollo, la justicia social, la transferencia bilateral del conocimiento, el reparto equitativo de la riqueza y la igualdad”. Los diferentes agentes vinculados a la cooperación internacional en nuestra Comunidad podrán presentar puntualmente sus proyectos cuando se retomen los procesos administrativos habituales que se han suspendido por el Estado de Alarma.

Una de las novedades más llamativas es que, por primera vez, se incorporan dos indicadores designados por las Naciones Unidas para clasificar los países con mayor necesidad: el Índice de Desarrollo Humano (IDH) bajo y la lista de Países Menos Desarrollados (PMA). Por esta razón, la comunidad aragonesa acrecentará su presencia internacional al aumentar las áreas geográficas donde puede llevarse la ayuda.

Su aprobación se produce en un contexto inédito de pandemia global, que ha puesto en evidencia las necesidades acuciantes de muchas zonas del planeta y la importancia de la cooperación mutua para seguir trabajando en la construcción de sociedades más justas y mejores. La base para la redacción de este Plan es el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030, con especial atención a una serie de principios que deberán aparecer de manera transversal en todos los posibles proyectos que Aragón impulse en materia de Cooperación: la igualdad entre hombres y mujeres, el fortalecimiento de la sociedad civil organizada, la lucha contra el cambio climático y la defensa de los derechos humanos.

En la pasada legislatura se dieron pasos significativos a nivel político que hoy sirven de cimientos para el presente Plan. Estos son: la aprobación en las Cortes del Pacto por la Cooperación al Desarrollo en Aragón (2018), la implementación de la Estrategia aragonesa de Educación para el Desarrollo y la Ciudadanía Global (2017) y la Estrategia de Desarrollo Sostenible de Aragón (2018).

Con este marco de acuerdos vigentes con anterioridad y por un plazo de dos legislaturas, se han pasado a considerar los retos actuales a los que se enfrenta el mundo y las oportunidades de ayuda que puede brindar Aragón para ampliar y extender sus actuaciones de Cooperación en los próximos años.

Asimismo, se apostará por la descentralización de la ayuda mediante el trabajo en red con entidades locales; la suma de agendas a la de cooperación, como la feminista, la de lucha contra el cambio climático o la de migraciones; una mayor visibilidad de la Cooperación y las políticas de solidaridad, y la aplicación a las mismas de los avances en ciencia e innovación. Los planes que se elaborarán anualmente dictaminarán cuáles son las partidas presupuestarias disponibles para los proyectos que se presenten cada año, de acuerdo a lo establecido en la legislación aragonesa en la materia.

Actores y prioridades

El Plan Director ha sido elaborado mediante un proceso de participación teniendo en cuenta a todos los actores que integran el corpus de la cooperación aragonesa al desarrollo: Administraciones Públicas, ONGD (y sus contrapartes en los países en que se colabora), organizaciones sindicales y empresariales, universidad, organizaciones internacionales y colectivos solidarios y de personas migrantes. Toda la información emanada de dicho proceso es pública y puede consultarse en:   https://aplicaciones.aragon.es/agoab/participacion/procesos/39534130000.

Uno de los puntos más novedosos del Plan Director es la inclusión de nuevas zonas consideradas prioridades geográficas para Aragón. Aragón ha colaborado tradicionalmente con más de 20 países de toda Iberoamérica, África Subsahariana, Territorios Administrados por la Autoridad Palestina, población palestina, población saharaui y países en desarrollo con conflicto. A estos se han sumado, en el nuevo Plan, Filipinas y Nepal y aquellos indicados por la ONU como con Índice de Desarrollo Humano (IDH) bajo y menos desarrollados (PMA). De la misma forma, se tendrán en cuenta el Índice de Desarrollo Humano ajustado por Desigualdad (IDHD) y el Índice de Desigualdad de Género, que ya se contemplaban en anteriores planes.

En lo que a prioridades sectoriales se refiere, “se han reforzado algunos aspectos, como la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres y la erradicación de la violencia de género. Se han incorporado realidades nuevas, como la del colectivo LGTBI o las personas con discapacidad, y se han reforzado otras ya existentes, como la infancia, elemento nuclear de este Plan. Se profundiza de nuevo en la línea de la sanidad y los servicios sociales -considerada una acción fundamental de nuestra cooperación- con la inclusión de la salud mental como área prioritaria”, enumera Salvo. Otros ámbitos o ejes de actuación en los que colaborará Aragón están relacionados con el fomento de la participación y la democracia; la mejora de la infraestructura económica, la brecha salarial, el trabajo decente, la economía social y el consumo responsable; el fomento de la educación, el acceso a agua potable y la alimentación sana; la preservación de los recursos naturales, la energía asequible y no contaminante y la emergencia climática; y la reducción de las desigualdades sociales y la pobreza. A este propósito se considerarán como colectivos vulnerables a mujeres, niños y niñas, personas LGTBI, con discapacidad, mayores, personas refugiadas, desplazadas, retornadas e indígenas.

Por último, se hará hincapié en la concienciación y sensibilización de la población aragonesa como forma de acercarle la realidad de otros países y reforzar su compromiso con los ODS.

Es, en resumen, - y en palabras de Salvo-, “un Plan que nace fuerte, que va a tener más presencia a nivel mundial, que incide en aspectos clave en un contexto en el que es fundamental la ayuda y el apoyo mutuo entre todas las sociedades en el marco de una gobernanza global”.

Acción humanitaria

Aragón cuenta, desde 2007, con un Comité Autonómico de Emergencias, ya que la acción humanitaria y de emergencia, entendida como aquella que se presta en catástrofes naturales y conflictos armados y, de forma más prolongada, para aliviar situaciones como desplazamientos forzados o crisis permanentes, ha sido una línea de actuación constante de la cooperación aragonesa. En este marco, se ha habilitado un cauce de participación para que todos los agentes de la cooperación aragonesa para el desarrollo puedan elaborar la que será la I Estrategia de Acción Humanitaria de Aragón (2020-2023).

Sistema de evaluación

El Plan también contempla un sistema de evaluación que mejore la gestión, la trasparencia y la sensibilización. Serán los Planes Anuales los que establezcan los mecanismos de evaluación, tomando como referencia los indicadores de anteriores planes.

Esta cultura de evaluación constituye una herramienta de seguimiento eficaz de los objetivos y metas, así como de la cuantificación de resultados, permitiendo realizar mejoras, fruto de la experiencia vivida y la innovación, en aras a un impulso y optimización de los recursos y las ayudas.