Jueves, 27 de Abril de 2017

CANARIAS

El Diablo de Tijarafe, 2015

 
Nada hizo presagiar a los creadores del Diablo de Tijarafe, allá por el 1923, que sus artilugio de madera, trapo y fuego iba finalmente a convertirse en el motivo y enseña de un pueblo que apenas supera los 2700 habitantes. El Diablo de Tijarafe es hoy por hoy Bien de Interés Cultural (BIC), decreto 101/2007, de 15 de mayo de 2007 del Gobierno de Canarias. Con el paso de los años, un elemento festivo eminentemente local a pasado a convertirse, debido a su singularidad, en uno de los eventos más populares de La Palma. La suelta del Diablo la noche del 7 al 8 de Septiembre es esperada durante medio año y comentada durante el otro medio en toda la isla y cada vez más fuera de ella por su espectacularidad y por su integración con el público participante y espectador. Todo esto es posible en un pequeño pueblo rural de 54 km2 y unos 2700 habitantes que ha sabido conservar celosamente esta peculiar tradición sin parangón en el resto de la isla, cuidándola del desgaste, manteniendo casi intactos elementos fundamentales desde hace, en algunos casos, mas de 80 años. El Diablo irrumpe bailando en la plaza de nuestra señora de Candelaria la noche del 7 al 8 de Septiembre. Los participantes se sitúan dentro de la plaza (al alcance de los fuegos pirotécnicos que arroja El Diablo) o en sus aledaños más inmediatos, en el caso de los espectadores.