Martes 7 de octubre de 2008
Última actualización: 06:29
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El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, abogó ayer por el derecho de los emigrantes gallegos a votar en urna en las elecciones que se celebren en España, pero consideró que es hora ya de afrontar un debate sereno acerca de la participación electoral de los residentes en el exterior.
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Touriño cree que no tiene demasiado sentido que los descendientes de españoles que accedan a la nacionalidad con la reforma prevista por el Gobierno puedan decidir sobre el resultado electoral en los ayuntamientos. El presidente de la Xunta fue el invitado ayer en Madrid en el Foro de la Nueva Economía, que se celebra en el Hotel Ritz con una comida, en donde abordó la actual situación de la Galicia que gobierna junto a sus socios nacionalistas. En el trascurso del coloquio, fue preguntado sobre su opinión acerca de que los descendientes de los emigrantes puedan votar en todas las elecciones, especialmente en las municipales. Una pregunta directa a la que Touriño contestó con un tajante ’No’, pero que matizó a renglón seguido recordando la importancia que para Galicia tiene no renunciar a uno de sus mejores patrimonios, los miles de gallegos que viven en el exterior.
’Lo más importante es querer a quienes tuvieron que marcharse’, dijo el presidente, que aseguró que jamás se moverá con ánimo de traficar con los votos procedentes de la emigración, hacia la que expresó su máximo respeto. Sin embrago, puntualizó que se hace preciso llevar a cabo de una vez por todas un debate sereno sobre los límites que han de ponerse a quienes o quienes no pueden participar en los diversos procesos electorales.
’No tiene sentido’
En este sentido, y ante la futura entrada en vigor de la ley que amplía los supuestos para optar o recuperar la nacionalidad, y que otorga este derecho no solo a descendientes de primer grado, sino también a nietos de emigrados españoles, el titular de la Xunta consideró que en elecciones como las municipales ’no parece que tenga sentido que los nietos decidan al alcalde de cada ciudad’, más teniendo en cuenta que miles de los futuros nuevos españoles ni tan siquiera conocen los pueblos de sus abuelos.