Martes 7 de octubre de 2008
Última actualización: 17:05
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El Consejo General de la Ciudadanía Española finalizó su segunda jornada de debate en un día arduo de trabajo en el que la sesión de la tarde se dedicó en exclusiva a estudiar las propuestas hechas por los distintos consejeros al Proyecto de Real Decreto presentado por el Gobierno y por el que se ha de regular en el futuro este órgano consultivo, una vez que ha entrado en vigor el Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior.
Largo día, pero más larga aún la tarde en el que los consejeros discreparon sobre la naturaleza, funciones y composición futura del CGCEE. La sesión matinal, sin embargo, sirvió para conocer de primera mano la situación en la que se encuentra la implantación del voto en urna en el exterior, como asimismo mandata por ley el mencionado Estatuto, en uno de cuyos artículos se señala que el Gobierno deberá habilitar los medios necesarios para posibilitar que los españoles que residen fuera puedan votar no solo a través del correo o depósito de voto en las oficinas consulares, sino también en urnas, una reivindicación largamente demandada por la emigración española en el sentido de equiparar sus derechos al resto de españoles que viven en el interior del territorio.
Fue la directora general de Política Interior del Ministerio del Interior, Maria del Rosario García Mahamut, quien informó de los avances en este tema y señaló a España como uno de los países con un mayor reconicimiento del ejercicio del derecho de sufragio de los ciudadanos en el exterior, aunque recalcó la enorma complejidad técnica y personal que conlleva la opción de voto en urna.
García recordó que sólo el 5,4 % de los españoles residentes en el exterior utilizaron en los últimos comicios las sedes consulares para ejercer su derecho y explicó que un cambio en la actual Ley Orgánica de Régimen Electoral General, LOREG, precisa la modificación de un importante números de artículos, para lo que se necesita un amplio consenso de las fuerzas políticas en el Parlamento español.
En otro orden de cosas, la directora general explicó que en las próximas elecciones generales, los españoles que por circunstancias temporales se hallen fuera de España, podrán ejercer su derecho a votar, como es el caso de los muchos cooperantes que viven fuera, estudiantes o personas que por necesidades laborales no se encuentren en esa fecha. También subrayó el compromiso del Gobierno en desarrollar las nuevas tecnologías, pero evitó pronunciarse sobre el llamado voto rogado, que obliga a los residentes en el exterior a solicitar a las Oficinas Electorales su deseo explícito de votar, un sistema que solo se utiliza para el caso de las elecciones municipales. Los consejeros pidieron que no vuelva a ser necesario este requisito, por cuanto consideran que discrimina a los emigrantes. Algún consejero general puso de relieve que esta “obligación” de pedir el voto lleva consigo una bajada en la participación electoral.