Lunes 21 de mayo de 2012
Última actualización: 07:40
Última actualización: 07:40
Última hora:
Escondido en medio de un pueblo de la isla de Bali se encuentra el Museo del Renacimiento de Antonio Blanco, un artista de origen español que convirtió este país en la cuna de su dinastía familiar y donde practicó la pintura influenciado por la obra de Salvador Dalí. El pintor falleció en 1999, pero su hijo ha impulsado la obra de su padre, rematando las obras del museo, recopilado los cuadros vendidos y produciendo un libro y una película que explican la historia de su padre, nacido en Manila de un catalán y una italiana.
En el pintoresco pueblo de Ubud, en las montañas de Bali, se levanta un curioso edificio flanqueado por una estatua de quince metros de altura y rodeado de jardines llenos de fantásticas cacatúas: es la entrada al mundo onírico de Antonio Blanco, el Dalí balinés.
El Museo del Renacimiento de Blanco está decorado de forma grandiosa, ambientado con música de ópera y cuidado al detalle para convertirse en una ventana mágica que permite acercarse a la vida de este bohemio pintor de origen catalán, que llegó en la década de los cincuenta a la conocida como ’isla de los Dioses’ y la convirtió en su hogar.
El pintor falleció en Bali en 1999, pero su hijo Mario continúa con la saga familiar y se encarga de dirigir el centro y de conservar los más de 150 cuadros de su padre que alberga, además de crear sus propias obras.
’Mi padre era una persona muy excéntrica y también muy difícil: no podías estar cerca de él pero tampoco te dejaba alejarte’, explicó Mario Blanco, quien añadió con rotundidad que su progenitor ’era un verdadero genio, comparable sin duda a Salvador Dalí, aunque sus estilos eran distintos’.
’Estaba muy influenciado por Dalí, al que veía casi como un loco, pero no le copiaba, sólo aprendía de él, su trabajo era diferente’, añade el hijo.
En la obra expresionista de este artistas abundan las mujeres desnudas, las bailarinas balinesas, las obras con un toque de irreverencia y picardía sexual y los collages con poemas propios en inglés.
Mundo femenino ’Mi padre amaba enormemente a mi madre. Estaba especialmente seducido por el mundo femenino: adoraba a las mujeres’, rememora Mario, y asegura que la causa está en que ’pasó once meses en el vientre de su madre antes de nacer, en vez de nueve’.