Viernes 12 de marzo de 2010
Última actualización: 11:27
Última actualización: 11:27
Última hora:

El presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, José María Barreda, confesó haber acudido este miércoles 'preocupado' al encuentro con la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, sobre la reforma del sistema de financiación autonómica, pero agregó que se marcha 'razonablemente tranquilo' porque ha tenido 'información clara y directa' de cómo van las negociaciones y una cifra 'bastante aproximada' de la financiación que podría recibir su región.

Respecto a cuándo pueda cerrarse el acuerdo, Barreda aclaró que la cita la pondrá el Gobierno, pero que ha encontrado a la responsable de Economía y Hacienda 'bastante dispuesta a solucionarlo cuanto antes', en un 'calendario aproximado' al 15 de julio, el plazo anunciado por el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
El presidente castellano-manchego se reunión este mediodía en el Ministerio con Elena Salgado, quien lleva adelante un nuevo 'turno de contactos y conversaciones' con los dirigentes autonómicos para cerrar el nuevo sistema de financiación, explicó Barreda. 'Sin duda es la última ronda. Pasa como en los bares, cuantas más rondas, más hay que pagar', bromeó.
Según dijo, la responsable económica del Gobierno está haciendo 'encaje de bolillos', un 'buen trabajo para que todo esté a punto' en torno al 15 de julio, aunque insistió en que será Salgado quien ponga fecha al Consejo de Política Fiscal y Financiera en el que se aborde el acuerdo.
José María Barreda reconoció en sus primeras declaraciones tras el encuentro que había llegado a Madrid este miércoles 'preocupado' por 'las informaciones de todo tipo' sobre el nuevo sistema de financiación. 'Pero la mejor manera de combatir los rumores es con información clara y directa. En la medida en que la he recibido, se ha diluido esa preocupación previa', dijo, sin querer dar más detalles.
El nuevo sistema se basará en el criterio general de compensar el incremento de población registrado desde 1999, de un 18 por ciento en el caso de Castilla-La Mancha, y que atenderá también variables defendidas por la Junta de esta Comunidad como la población mayor de 65 años y la más joven.