Sábado 22 de noviembre de 2008
Última actualización: 13:25
Última actualización: 13:25
Última hora:

La espera media para operarse en Galicia ascendió a 92 días a 30 de septiembre de 2008, frente a los 71 días del trimestre anterior --que alcanzó la convergencia con el Sistema Nacional de Salud--, y se redujo frente a los 106 días del mismo periodo del año pasado; mientras que la demora para una consulta externa se situó en 75 días, 14 días más que el trimestre anterior.
‘Los datos son peores que junio’, admitió en rueda de prensa el director xeral de la División de Asistencia Sanitaria, Julio Villar, al tiempo que destacó que ‘la mejora fue importante’ con respecto al mismo periodo de los últimos años. ‘La oferta de servicios y la demanda no es la misma a lo largo de todo el año’, recordó el secretario xeral del Servizo Galego de Saúde, Cayetano Rodríguez.
Villar explicó que durante los meses de verano la programación y el cierre de camas en los hospitales ‘influyó de un modo limitado’ en las listas de espera y resaltó que los centros sanitarios ‘recuperaron el tono normal’ tras las vacaciones, lo que se refleja, a su juicio, en la ‘mejora cuantitativa y cualiativa’ de los datos.
Así, según los datos facilitados, la demora para operarse representa 45 menos que la media que había a 30 de septiembre de 2005, lo que supone una reducción del 32,85 por ciento en tres años.
El mismo periodo del año pasado cerró con 106 días demora, lo que implica un disminución del 13,2 por ciento en los últimos doce meses, y 2006 obtuvo 118.
A 30 de septiembre había 2.846 personas menos que en 2007 y 9.494 menos que en el mismo mes de 2005. La rebaja de pacientes para operarse se registra en todos los tramos de espera, excepto entre las personas con una demora de menor de tres meses, que subió en cuatro personas frente a 2007 y 682 con respecto al mismo periodo de 2005.
De este modo, los datos de septiembre de 2008 presentan la menor cifra de personas esperando más de 12 meses de la legislatura, con 170 personas, frente a las 2.614 de hace tres años, un 93,5 por ciento menos. Los pacientes con demoras entre seis meses y un año se redujeron un 25 por ciento, mientras que los que esperan más de un año bajó en los últimos 12 meses un 81 por ciento.