Viernes 5 de diciembre de 2008
Última actualización: 13:41
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El músico español Huecco, que debutó en Nueva York con la presentación de su último trabajo 'Assalto', quiere conquistar al público de la Gran Manzana con el genuino mestizaje musical del que hace gala en sus creaciones. La Academia de la Música de Brooklyn (BAM, en sus siglas en inglés) es el escenario sobre el que Huecco se estrenó en la ciudad de los rascacielos y el lugar que el artista quiso convertir en 'una auténtica fiesta para los sentidos', según dijo en una entrevista con Efe.
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'Espero que venga todo el mundo con ganas de fiesta, con todos los sentidos al rojo vivo, y con la mente bien abierta, porque van a ver un mestizaje muy especial entre estilos tan distintos como el flamenco, la rumba o el ska', explicó antes del concierto el músico madrileño, cuyo nombre real es Iván Sevillano.
Huecco, quien editó su primer trabajo homónimo en 2006, se ha labrado un espacio en el panorama artístico, gracias a su concepción de la música, que le lleva, según cuenta, a 'luchar contra los estilos puros con mezclas bizarras'.
'Se trata de agarrar estilos de toda Latinoamérica y mezclarlos con el quejido flamenco de mis raíces españolas y con mi formación en el rock. ¿Quién dice que no podemos poner el sentimiento de Chavela Vargas sobre un merengue y de golpe unas guitarras a lo Queen?', dijo el cantante.
No importa si la inspiración llega en forma de rumba, tango, rock o metal, Huecco la transforma en una melodía única con la que es capaz de echar a bailar a toda una sala, porque, como se encarga de recordar, le gusta 'dinamitar las salas de concierto'.
'Me gusta la locura controlada. La locura y el riesgo, porque me gusta arriesgar en el escenario y con las canciones. Me es muy difícil concebir un concierto si la gente no se prende, por eso tenemos que ir a muerte, como si mañana se acabara el mundo', añadió.
El español reconoció, sin embargo, que, pese a que su música nació 'con intención de ser muy internacional', puede tratarse de un producto que puede costar a algunos oídos.
'Es un proceso que puede llevar tiempo. Muchos latinos pueden pensar qué hace un español agarrando toda su música y seguro que me tiene que espiar un poco, y al contrario puede pasar con el público español', reflexionó el artista.