El objetivo es 'conseguir que todas nuestras carreteras sean seguras', explicó en rueda de prensa el consejero de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes, Alfonso Vicente, que compareció acompañado del director general de Carreteras, Antonio Ruspira, quien subrayó que esta cantidad supone incrementar un 30 por ciento la inversión respecto a presupuestos anteriores.
De los 56 millones de euros, 17 corresponde a un nuevo plan puesto en marcha por la consejería, presentado hoy, por el que se han adjudicado contratos de conservación a ocho empresas y uniones temporales de empresas (UTE) agrupados en ocho sectores en los que se ha dividido la comunidad autónoma, contando con una empresa o UTE por sector.
Esta actuación, denominada Plan de Conservación Ordinaria de la Red Autonómica Aragonesa 2009-2010, persigue 'hacer más eficiente la gestión de la conservación de carreteras' y 'agilizar' las obras, señaló el director general Antonio Ruspira, así como acometer la conservación de toda la red autonómica con criterios homogéneos.
Las empresas adjudicatarias no sólo realizarán actuaciones de conservación, sino que suministrarán material y alquilarán maquinaria cuando sea necesario. El consejero estimó que este plan constituye una medida anticíclica para generar trabajo en un sector afectado por la crisis económica.
Frente a cada uno de los ocho sectores habrá un subdirector de carreteras de cada una de las provincias y un ingeniero técnico en cada uno de los sectores, que se encargarán de decidir la piorización, coordinación y dirección de los trabajos.
ACTUACIÓN DE LA CONSEJERÍA
El resto de los 56 millones de euros van a ser invertidos directamente por la dirección general de Carreteras. Por un lado, se destinan 36 millones al pago del personal de las brigadas y, por otro, tres millones a la campaña de vialidad invernal y combustible para los vehículos y maquinaria.
La consejería cuenta con más de 450 trabajadores distribuidos en los diferentes sectores de conservación y vialidad invernal, explotación de la red y servicio de taller. Además, la consejería cuenta con más de 650 máquinas.
Los trabajos de conservación ordinaria consistirán en bacheos, limpieza de cunetas y de obras de drenaje transversal, limpieza de márgenes, poda de vegetación y retirada de obstáculos de la calzada, entre otros.
OTRAS ACCIONES
El consejero de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes precisó que además de los 56 millones de euros para la conservación ordinaria su departamento va a destinar otros 16 millones de euros a acciones extraordinarias de conservación de la red autonómica y 12 millones al plan de travesías, también en el periodo 2009-2010.
La conservación extraordinaria consiste en el refuerzo del firme, tratamientos superficiales, repintado de marcas viales, colocación de barreras de seguridad, mejora de las intersecciones y la colocación de mallas, así como pequeñas actuaciones de reparación.
Asimismo, Alfonso Vicente recordó que el Gobierno de Aragón trabaja en la elaboración de un Plan Estratégico Seguridad Vial con la Asociación Española de la Carretera que se compone de diez acciones específicas para mejorar la seguridad. Tiene un plazo de ejecución de 18 meses y un coste de 174.000 euros.
INVESTIGACÓN
El pasado mes de junio la consejería firmó un contrato con la Universidad de Zaragoza y la iniciativa privada para abrir una línea permanente de investigación en materia de seguridad vial. El contrato tiene un importe de 149.500 euros y su finalidad es identificar los problemas de seguridad y proponer soluciones para reducir el número y la gravedad de los accidentes de carretera.
Alfonso Vicente manifestó que la prioridad debe ser mejorar el estado de las carreteras que tienen mayor siniestralidad, para 'ir bajando la cifra de accidentes'. A su entender, 'vamos por el buen camino, aunque el riesgo cero no existe', argumentó.
Agregó que todas estas actuaciones enlazarán con el Programa Red, que comenzará en el año 2011 y consistirá en otorgar al sector privado la concesión administrativa de obras y mantenimiento de carreteras durante 25 años con el propósito de 'mejorar sustancialmente nuestra red de carreteras'.