Viernes 5 de diciembre de 2008
Última actualización: 13:41
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El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, aseguró hoy que anuncia su dimisión un mes antes de la celebración de la Asamblea Federal de IU para que ésta comience ‘en positivo’ y sirva para la ‘refundación de la coalición’. Además, consideró que IU ‘tiene que mejorar la unidad y la amabilidad interna’ y adelantó que permanecerá como diputado en el Congreso el resto de la legislatura.
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En rueda de prensa en la sede federal, aseguró que tomó la decisión de dimitir en los últimos días, ‘no influido por la presión’ de sus adversarios, quienes en realidad, según dijo, han sido ‘un acicate’. Explicó que su decisión no tiene elementos de ‘resistencia’ ni la hace ‘en negativo’, pero planteó que los límites de la crítica es algo que habrá que analizar en la Asamblea, para que esta crítica ‘no lleve nunca a olvidar la amabilidad’.
Llamazares aseguró que sus años como coordinador de IU han sido la ‘mejor etapa’ de su vida, y recalcó que ha sido un ‘honor’ representar a una organización ‘que tiene un gran futuro’. ‘Estoy convencido de que la próxima Asamblea de IU no debe ser la del reproche o el retrovisor, sino para el futuro de IU. Tiene que ser de debate político, no de personas, y debe proponer a la sociedad una salida de izquierdas a la crisis’, resaltó.
Ante la sorpresa que ha suscitado el anuncio de Llamazares de dimitir de su puesto tres semanas antes de la Asamblea (formalizará su decisión el próximo 25 de octubre en la Asamblea Regional de Asturias), fuentes de IU explicaron que el todavía coordinador y su entorno quisieron realizar la Asamblea de relevo en el mes de julio. Sin embargo, la fecha se retrasó a noviembre debido al acuerdo entre el PCE y la denominada 'tercera vía'.
En esta línea, Llamazares aseguró que dimite porque empecinarse en el cónclave en un informe de gestión de su mandato sería un ‘flaco favor’ a IU, ya que la Asamblea ‘empezaría con reproches del pasado’.
Según dijo, con esta decisión ‘despeja la duda’ sobre si quiere condicionar la Asamblea, y afirmó que tras esta decisión ‘no hay ningún plan B’.