Sábado 10 de enero de 2009
Última actualización: 14:00
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Uno de cada dos niños de origen inmigrante no europeo (sin contar por tanto con rumanos y búlgaros) se encuentra en situación de pobreza, según un estudio elaborado por la Obra Social de Caixa Catalunya presentado que preocupa a los expertos, ya que de este documento se desprende que el sistema público de bienestar en España muestra déficits importantes.
Esta falta de recursos ha provocado que entre 1999 y 2006, nuestro país no haya tenido la capacidad suficiente como para reducir el porcentaje de pobreza, por lo que es en España donde se registran las tasas de pobreza infantil más altas del entorno europeo próximo.
En lo que respecta a los aspectos generales del estudio, el documento destaca que actualmente el riesgo de exclusión económica se concentra en dos etapas vulnerables de la vida de una persona: infancia y ancianidad. Niños y personas mayores son los dos grupos que presentan tasas más altas de pobreza moderada (24 y 31 por ciento respectivamente), aunque en la infancia la forma de pobreza es más intensa (pobreza alta y severa), unos hechos que se vinculan con el mercado de trabajo y la composición del hogar. Por ejemplo, el riesgo de pobreza moderada de los menores es mucho más elevado en los hogares en que sólo trabaja uno de sus progenitores (34 por ciento) que en los hogares en que trabajan los dos (8,6 por ciento).
En este sentido, los resultados del informe evidencian que las condiciones de vida de la población extranjera respeto a la autóctona constituye uno de los principales riesgos de fractura social. Y en lo que respecta a los niños destacan que la mitad de los menores de origen inmigrante, no europeo, viven en situación de pobreza moderada (52 por ciento), proporción 2,5 veces superior a los menores pobres de origen español. Entre los menores inmigrantes también son muy elevadas las tasas de pobreza alta (32 por ciento) y severa (28 por ciento).
Y es que las cifras muestran una gran diferencia entre el 17 por ciento de los hombres nacido en España que viven en la pobreza y en 26 por ciento que se calcula no cuentas con recursos para subsistir y son inmigrantes nacidos fuera de la UE-25. En el caso de las mujeres, se contabiliza que un 21 por ciento de las mujeres españolas viven en la pobreza, frente a un 24 por ciento de las inmigrantes. En lo que respecta a las tipologías más intensas de pobreza (alta y severa) la brecha se incrementa aún más. Así el 6 por ciento de hombres de origen español y el 7 por ciento de mujeres sufren pobreza alta; en el caso de las personas nacidas fuera de la UE, la pobreza es el doble (12 y 14 por ciento, respectivamente).