Sábado 10 de enero de 2009
Última actualización: 14:00
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Según Terramérica, Web latina para el Medio Ambiente y Desarrollo, en edición de octubre de 2002, recuerda que Cuba sufre el paso de dos huracanes con sólo 11 días de diferencia; confirma así el inicio de intensa actividad ciclónica que puede prolongarse por 20 o 25 años. Añade que ambos huracanes alcanzaron vientos máximos sostenidos de 160 kilómetros por hora, por tanto con categoría de sólo 2 en la escala Saffir-Simpson, con máximo de 5, alcanzados hace tres años y 4 en estos días, a sumar los que están en el Atlántico en dirección al Caribe.
Respecto a aquel, Lili, el meteorólogo cubano Dr. José Rubiera, autoridad en esta materia, dijo: “ojalá sea el último. No sabemos que pasará, pero estaremos vigilantes….” La verdad que no acertó en su buena intención.
Isidore, Michele, Katrina, Gustav, Hanna, ahora Ike (con trayectoria por el Canal de La Florida y efectos en costa norte y en La Habana), sigue Josephine…
Por Dr. Miguel Leal Cruz
Editor. Periodismo Histórico SLu
Canarias-España
Como quiera que en estos momentos se conforma un asunto “noticiable” preferente que afecta el Caribe, visionamos Cubavisión (Sat. 155) con harta frecuencia para así conocer el acontecer de la isla antillana y sus connotaciones históricas, periodísticas (o políticas). No obstante, es preciso acudir a otros medios para conocer en profundidad la realidad cubana…Un profesor de Universidad de La Habana, especialista en huracanes, entrevistado para dicho medio internacional (con ocasión del reciente huracán Gustav) dijo que el trágico ciclón de fines de octubre de 1933 fue aprovechado por Fulgencio Batista para dar el golpe de estado de 4 de septiembre (conocido por La Sargentada) toda vez que Carlos Manuel de Céspedes, el presidente elegido tras la caída de Machado, se hallaba ausente de La Habana coordinando las tareas para enfrentar el fuerte evento atmosférico que tenía (o había tenido lugar). Grandes pérdidas en vidas y haciendas ocurrieron tras el paso del huracán de Santa Cruz del Sur, unos meses antes; Se estiman en próximo a 4000 los fallecidos, la mayor parte asociados a la destrucción de la ciudad que le da nombre, consecuencia de las marejadas y olas gigantes que asolaron las costas de Matanzas. A este evento el famoso Trío Matamoros dedica una triste canción titulada “El Ciclón” del que entresacamos alguna estrofa: En una tarde de inquietud…/ De pronto en el pavor sumido / Reinaba allí la lluvia y las centellas / Y la mar por doquier embravecida / Ora después quiso la amaga suerte / Sólo dejar desolación y muerte / El imperio macabro de la muerte / Todo el pueblo entero destruido…/ Cada vez que me acuerdo del ciclón / Se me hiela el corazón…. Canción esta de los cuarenta del pasado siglo que el abuelo del que esto escribe demandaba en los sesenta porque conoció personalmente esta perturbación tropical, entre otras de las que hizo partícipe a este (su nieto) al retorno a Canarias huyendo de aquella otra “perturbación”, esta política, que se iniciaba en la isla en 1957: la de Castro & Cía. (sus hermanos y demás familiares permanecieron allí, a los que hemos visitado…)