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MÁS PERTURBACIONES CLIMÁTICAS

CUBA. HURACANES Y POLÍTICA

LOS CASTRO EN LA "CRESTA DE LA OLA"
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Noticia enviada por www.periodismohistorico.net - www.periodismohistorico.net -Editorial- - 06-09-2008

Según Terramérica, Web latina para el Medio Ambiente y Desarrollo, en edición de octubre de 2002, recuerda que Cuba sufre el paso de dos huracanes con sólo 11 días de diferencia; confirma así el inicio de intensa actividad ciclónica que puede prolongarse por 20 o 25 años. Añade que ambos huracanes alcanzaron vientos máximos sostenidos de 160 kilómetros por hora, por tanto con categoría de sólo 2 en la escala Saffir-Simpson, con máximo de 5, alcanzados hace tres años y 4 en estos días, a sumar los que están en el Atlántico en dirección al Caribe.
Respecto a aquel, Lili, el meteorólogo cubano Dr. José Rubiera, autoridad en esta materia, dijo: “ojalá sea el último. No sabemos que pasará, pero estaremos vigilantes….” La verdad que no acertó en su buena intención.
Isidore, Michele, Katrina, Gustav, Hanna, ahora Ike (con trayectoria por el Canal de La Florida y efectos en costa norte y en La Habana), sigue Josephine…


Por Dr. Miguel Leal Cruz
Editor. Periodismo Histórico SLu
Canarias-España
Como quiera que en estos momentos se conforma un asunto “noticiable” preferente que afecta el Caribe, visionamos Cubavisión (Sat. 155) con harta frecuencia para así conocer el acontecer de la isla antillana y sus connotaciones históricas, periodísticas (o políticas). No obstante, es preciso acudir a otros medios para conocer en profundidad la realidad cubana…Un profesor de Universidad de La Habana, especialista en huracanes, entrevistado para dicho medio internacional (con ocasión del reciente huracán Gustav) dijo que el trágico ciclón de fines de octubre de 1933 fue aprovechado por Fulgencio Batista para dar el golpe de estado de 4 de septiembre (conocido por La Sargentada) toda vez que Carlos Manuel de Céspedes, el presidente elegido tras la caída de Machado, se hallaba ausente de La Habana coordinando las tareas para enfrentar el fuerte evento atmosférico que tenía (o había tenido lugar). Grandes pérdidas en vidas y haciendas ocurrieron tras el paso del huracán de Santa Cruz del Sur, unos meses antes; Se estiman en próximo a 4000 los fallecidos, la mayor parte asociados a la destrucción de la ciudad que le da nombre, consecuencia de las marejadas y olas gigantes que asolaron las costas de Matanzas. A este evento el famoso Trío Matamoros dedica una triste canción titulada “El Ciclón” del que entresacamos alguna estrofa: En una tarde de inquietud…/ De pronto en el pavor sumido / Reinaba allí la lluvia y las centellas / Y la mar por doquier embravecida / Ora después quiso la amaga suerte / Sólo dejar desolación y muerte / El imperio macabro de la muerte / Todo el pueblo entero destruido…/ Cada vez que me acuerdo del ciclón / Se me hiela el corazón…. Canción esta de los cuarenta del pasado siglo que el abuelo del que esto escribe demandaba en los sesenta porque conoció personalmente esta perturbación tropical, entre otras de las que hizo partícipe a este (su nieto) al retorno a Canarias huyendo de aquella otra “perturbación”, esta política, que se iniciaba en la isla en 1957: la de Castro & Cía. (sus hermanos y demás familiares permanecieron allí, a los que hemos visitado…)


Es claro que el referido hecho fue una de las causas para que el sargento taquígrafo Fulgencio Batista con ayuda de otros sargentos descontentos decidiera dar el golpe de estado, tal como apunta el profesor habanero, pues los medios insulares analizan desde unos días antes la agravación de la situación general, entre ellos La Prensa de Tenerife el día 5 de septiembre de 1933, p.8, cuando alude a esta situación a través la información por cablegramas desde La Habana. El gobierno provisional de Céspedes encuentra grandes dificultades para hacerse con el control. Se anuncian nuevas huelgas y la que tiene lugar en el puerto y la de ferrocarriles paralizan la economía nacional. En virtud de la propaganda hecha por líderes de color, los obreros negros solicitan la igualdad de derechos con los blancos, manteniendo acciones reivindicativas a pesar de las medidas extremas de vigilancia ordenadas por la Policía, entre las que anuncia severos castigos a los infractores, al tiempo que anuncia elecciones generales. Las fuerzas del ejército y de la policía patrullan por los barrios extremos, montando guardia en los lugares más conflictivos de la población, cuyos servicios se complican por la llegada del citado fuerte ciclón. En lo político el Gobierno Céspedes sufre, además, el descontento de las clases de tropas del Ejército Cubano. Se lee en la prensa del momento que: ... la oficialidad (creada por Gerardo Machado) fue inmediatamente destituida, arrestados una parte y quedando vigilada la otra. Del mando de los soldados se hicieron cargo las clases de tropa, que se sumaron al movimiento, con Batista a la cabeza….
Como es temática abordada en determinada investigación, aclarar que otros medios se hacen eco de estos hechos por noticias recibidas por cable desde La Habana. La prensa dice “se desconoce el paradero del presidente Céspedes, suponiéndosele visitando el campo como consecuencia de las regiones devastadas por el reciente ciclón. Parece ser que la revolución le sorprendió en la provincia de Matanzas, a donde se ha enviado un tren en el que viajan los delegados del comité revolucionario (pro-soviético), para localizar al supremo mandatario y notificarle oficialmente el proceso que ha tenido lugar, así como la dimisión completa de su gabinete reunido horas antes en el Capitolio... Se conoce que los revolucionarios han constituido un Gobierno compuesto por cinco miembros, avalados por el Directorio estudiantil, la sociedad secreta ABC y otros elementos radicales. Y añade: ... los revolucionarios tenían previstos todos los detalles del movimiento, pues desde los primeros instantes de estallar la revolución se pusieron de acuerdo con la Comisión Administradora de la isla, que continuó funcionando bajo la presidencia del Doctor Ramón Grau San Martín... El ministro de la Guerra del gabinete Céspedes, salió a visitar las fortalezas, convenientemente vigilado. Las guarniciones le recibieron con todo respeto, pero se negaron a acatar sus órdenes, diciéndole que se hallaban conformes con la nueva orientación que iba a tomar la política en la nación cubana.
Desde aquella fecha hasta este momento Cuba (y las Antillas en suma, extensivo a Centro América y sur de USA han tenido efecto varios de las referidas situaciones ciclónicas….
Para tiempos más recientes estas perturbaciones que cruzan el Atlántico para tomar fuerza en el Caribe convertidas en huracanes, es algo frecuente en determinada época del año (verano-otoño) y últimamente parece incrementarse (consecuencia negativa del cambio climático que afecta claramente al globo terráqueo)
Según Terramérica, Web latina para el Medio Ambiente y Desarrollo, para octubre de 2002 nos recuerda que Cuba sufre el paso de dos huracanes con sólo 11 días de diferencia; confirma así el inicio de intensa actividad ciclónica que puede prolongarse por 20 o 25 años. Añade que ambos huracanes alcanzaron vientos máximos sostenidos de 160 kilómetros por hora, por tanto con categoría de sólo 2 en la escala Saffir-Simpson, con máximo de 5, alcanzados hace tres años y 4 en estos días.
Respecto a aquel, Lili, el meteorólogo cubano Dr. José Rubiera, autoridad en esta materia, dijo: “ojalá sea el último. No sabemos que pasará, pero estaremos vigilantes….” La verdad que no acertó en su buena intención.
Isidore, Michele, Katrina, Gustav, Hanna, ahora Ike (con trayectoria por el Canal de La Florida y efectos en costa norte y en La Habana), sigue Josephine… El especialista cubano también en meteorología Ramón Pérez es autor del libro sobre los huracanes que han afectado a Cuba en los últimos dos siglos…Se incluyen desde la época de dominación española hasta el tifón Flora de octubre de 1963 que frenó las iniciativas emprendidas por la Revolución Cubana en el campo agrícola, principalmente en las provincias más orientales de Cuba, y con cifras aproximadas a las 2000 muertes según el investigador cubano Rodríguez Ramírez.
Para este último que afectó la Isla de Pinos (o de La Juventud) y Pinar del Río, Fidel Castro en sus “misteriosas reflexiones” ha dicho que los efectos destructivos son comparables a los producidos por la bomba atómica sobre Hiroshima… ¿…?
Pero, ¿es éste el mismo Fidel que promovió el ataque nuclear a los Estados Unidos desde bases ruso-cubanas, durante la “primera guerra fría” en octubre del sesenta y dos…, y que asustó al mismo Nikita Kruschev?
Se supone que no. Pero haciendo referencia al contenido del título, la política huracanada que tiene lugar en esta nueva fase de la “guerra fría 2”, favorece a este hombre político-revolucionario al que ha acompañado siempre la buena estrella y que además se ha convertido en un “reflexionador” de semi-verdades. Se supone las dicta a colaboradores, claro. No obstante, así y todo resulta un misterio al tratarse de un octogenario…Si bien Franco, Ike, Adenauer y otros…también reflexionaban…
PERIODISMO HISTORICO S.L. u.



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#1 Comentario de: HISTORIA-PERIODISTICA Localización desconocida
Reportar abuso   Domingo 07/09/2008 a las 2:52
Con objeto de documentar el comentario precedente se transcribe, desde la Revista La Jiribilla de Cuba que aparece en la red, aspectos complementarios relativos al ciclón de 1933, que sigue al de 1932 en Santa Cruz del Sur o al de 1926 en Oriente (y tantos otros anteriores y posteriores):

El ciclón del 33

Enrique Núñez Rodríguez (Villa Clara, 1923- Ciudad de La Habana, 2002)

En la década de los años treinta, mi padre, Tito el del correo, era el encargado de anunciar los ciclones en mi pueblo. Como Jefe de Telégrafos era quien recibía el telegrama del Observatorio Nacional, con el parte diario del estado del tiempo. Debía, entonces, comunicarlo al ayuntamiento y de acuerdo con la intensidad de los vientos se izaban en el edificio de la administración municipal las banderas de distintos colores, verde, amarillo y rojo que le indicaban a la población las fases de información, alerta, y alarma ciclónica. Eran, por entonces, famosos los nombres de algunos meteorólogos como el Padre Gutiérrez Lanza del Observatorio de Belén. Posteriormente se popularizaron los nombres del Padre Goberna y el no menos famoso Millás, Capitán de Corbeta Como es lógico, en varias ocasiones los pronósticos no se correspondieron con el paso del ciclón, y papá perdió credibilidad como meteorólogo. De manera que cuando reportó el parte del ciclón, a raíz de la caída de Machado, en el año 33, la respuesta popular fue casi unánime. En vez de tomar las precauciones para el paso del huracán la gente se decía al ver flotar en el ayuntamiento la bandera roja del máximo peligro: "Eso es mentira de Tito el del correo". Y se acostaron a dormir tranquilamente sin asegurar las puertas y ventanas como era lo indicado. Recuerdo un cielo limpio y estrellado la noche anterior al paso del huracán y recuerdo también los techos de las casas volando en horas de la madrugada ante la sorpresa de los incrédulos vecinos. Al día siguiente faltaban varias casas en el pueblo y entre ellas la del cine Quemado Garden, quizás la instalación más bella del pueblo. Los hierros retorcidos de los dos centrales azucareros eran una muestra indiscutible de la fuerza del huracán. Entonces vi por primera vez en mi vida los cadáveres de las víctimas tendidos en los portales sin más aditamento fúnebre que una vela en la botella que le servía de candelabro. Los daños en la agricultura y las inundaciones hicieron que aparecieran en el pueblo centenares de damnificados de las zonas rurales que recordaban las fotografías de la Reconcentración de Weyler. El hambre debió cobrar varias víctimas entre aquella masa de campesinos. Los niños enfermos no tenían medicinas para su atención. No hubo auxilio para los que perdieron sus viviendas.

El ciclón del 33 produjo, también, una consecuencia inesperada. Se llevó a un Presidente de la República, ya que al visitar Sagua la Grande los politiqueros de turno lo sacaron del poder con un golpe de estado. Hoy, cuando observo las medidas con que la Revolución previene al pueblo para aminorar los daños que pueda provocar el paso de un huracán y, posteriormente, el cuidado que se pone en la reparación inmediata de esos daños, no puedo menos que recordar aquellos dolorosos días en que la población paseaba su fantasmagórica caravana por las calles de mi pueblo, ante la inclemencia de la naturaleza y de los hombres. Es por eso que no puedo evitar emocionarme cuando veo en la televisión a los vecinos de las zonas más afectadas por el ciclón asegurándoles a Fidel que con su esfuerzo reconstruirán el país en el más breve plazo, y despidiéndolo alegremente al grito de Fidel, Fidel, Fidel.

En el orden personal me satisface saber que, a partir del ciclón del 33, y mientras mi padre fue Jefe de Telégrafo, en mi pueblo ya nadie más dudó de sus pronósticos.


Enrique Núñez Rodríguez: Nació en 1923, en Quemado de Güines, Villa Clara. Murió en Ciudad de La Habana en el 2002. Escribió numerosos libretos satírico-políticos, humorísticos y de aventuras para la radio, de perfil cientifico-técnico para niños y humorísticos. Entre sus libros escritos se hallan: Yo vendí mi bicicleta, Mi vida al desnudo, Oye como lo cogieron y Martí y el Humor. Entre otras distinciones recibió la de Héroe Nacional del Trabajo de la República de Cuba, y el Premio Nacional de Periodismo José Martí.

LA JIRIBILLA
Revista de Cultura Cubana
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