Sábado 10 de enero de 2009
Última actualización: 14:00
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El juez instructor del expediente disciplinario abierto por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) contra el juez de lo Penal número 1 de Sevilla, Rafael Tirado, --que no ejecutó una condena pendiente por abusos sexuales contra el supuesto asesino de la joven Mari Luz--, indica en su informe que la falta cometida por el magistrado no puede considerarse como muy grave porque lo único que puede reprochársele al juez es que 'no prestara mayor atención' a la labor de los funcionarios de la sección que se ocupaba de tramitar las ejecutorias, cuyo trabajo se encontraba colapsado.

El instructor, Wenceslao Francisco Olea explica en su informe, al que ha tenido acceso Europa Press, que esta sección --que debía tramitar los autos de ejecución de la pena de 21 meses de prisión por un delito continuado de abusos sexuales y un año por falsedad en documento oficial impuesto a Santiago del Valle por actos anteriores a la muerte de Mari Luz-- presentaba carencias debido a la movilidad de los funcionarios que la atendían y la falta de experiencia de la secretaria más antigua.
Estas incidencias funcionariales, explica, habían propiciado la existencia 'de más de 600 ejecutorias que habrían de controlarse sin dejar de atender los restantes trámites'.
Según el juez instructor, no puede considerarse que el magistrado de Sevilla cometiera una desatención respecto al trabajo de esta sección dado que no se le dio cuenta 'de la concreta situación en que se encontraban las ejecutorias'. La ejecución de las sentencias se realizaba 'sin problemas por los funcionarios destinados en otras secciones' --dice el juez-- que acusa a los trabajadores del Juzgado de falta de colaboración para evitar el colapso.
'Se podrá reprochar al magistrado no hacer las indicaciones oportunas al personal del Juzgado' pero no 'demorar o desatender el control directo de las ejecutorias', dice el juez.
UN RETRASO DE MÁS DE DOS AÑOS
El juez reconoce en su informe que la ejecución de la sentencia contra Del Valle se demoró durante más de dos años y dos meses pero explica que el juez Tirado dictó dos autos que 'de haberse ejecutado con diligencia habrían evitado el lamentable resultado de la demora'.