Sábado 10 de enero de 2009
Última actualización: 14:00
Última actualización: 14:00
Última hora:

Así, concretó que 'bares y cafeterías capean mejor el temporal, pero los restaurantes lo sufren más', hasta el punto de que 'hay hosteleros que han vendido hasta un 30 por ciento menos'.

En cuanto a las causas, Palomino argumentó que se está 'retrayendo el consumo', de modo que 'el número de clientes no desciende tanto como las ventas, pero el consumo medio es menor'.
Por tanto, concluyó que el verano ha sido 'más flojo', pero aclaró que la situación no responde exclusivamente al periodo estival, sino a la coyuntura económica del segundo semestre del año que afecta al sector, pese a que aclaró que 'no se está destruyendo empleo y se está aún lejos de que los cierres sean más numerosos que las aperturas'.
En este sentido, puso como ejemplo los datos a nivel nacional de proveedores como Coca Cola, que cifra en un seis por ciento el retroceso en las ventas a bares y cafeterías, mientras que 'aumenta en las grandes superficies, lo que demuestra que se consume en casa'.
Del mismo modo, reconoció que se está 'intentando adecuar la plantilla al descenso de la actividad' y buscando 'fórmulas imaginativas' para eludir el cierre de locales, que de momento no arroja cifras preocupantes, pero sí admitió un freno en la expansión y el nivel de aperturas.