Sábado 10 de enero de 2009
Última actualización: 14:00
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El FC Barcelona cayó derrotado ante el flojo Wisla de Cracovia en Polonia (1-0) en el partido de vuelta de la tercera ronda de la Liga de Campeones con un gol de Cleber en el minuto 51 ya que los azulgranas, desafortunados durante toda la noche de cara la portería polaca, fueron incapaces de desarrollar el mismo nivel de juego que exhibieron en la ida en el Camp Nou (4-0) y que les ha servido, pese a la derrota, para clasificarse para la 'Champions'.
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En los compases iniciales del partido a los hombres de Pep Guardiola les costaba construir con fluidez, y esto sumado a la seriedad defensiva del Wisla y a la inoperancia ofensiva de los mismos, convirtió estos primeros minutos del partido en un encuentro de puro 'centrocampismo'.
Lo más peligroso del bando culé venía de los pies del delantero francés Thierry Henry. La primera de las jugadas de peligro vino por la banda izquierda, cuando tras deshacerse de un defensor su centro con la zurda lo envió fuera Samuel Eto'o. Instantes más tarde, de nuevo el galo, penetrando por el flanco izquierdo, terminó sacando un centrado disparo que el portero Pawelek no tuvo problemas para blocar.
El Barcelona iba haciéndose poco a poco con el control del partido, y en una jugada colectiva en que trenzaron al primer toque unos cuantos jugadores azulgranas, terminó en los pies de un Henry que profundizó por su banda izquierda y sacando un peligroso centro raso para Iniesta, que no llegó al balón y fue despejado por la defensa polaca.
Por parte del Wisla de Cracovia la oportunidad más clara hasta el momento llegó con un centro desde el pico izquierdo del área que terminó con un remate de cabeza de Brozek desde dentro del área que chutó sin oposición, pero que terminó blocando Valdes. Esta jugada fue la clara demostración de la poca tensión defensiva de los azulgranas.
Por el Barcelona lo más peligroso vino de los pies de Iniesta, que recogió el balón desde el centro del campo, se deshizo de dos defensores y desde el borde del área puso un pase al hueco para Henry, dejándolo sólo, y que rematando a placer envió el balón al lateral izquierdo de la portería del Wisla.