Viernes 9 de enero de 2009
Última actualización: 14:00
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El italiano Valentino Rossi (Yamaha YZR M 1) logró una victoria de auténtico campeón en el Gran Premio de Estados Unidos que se disputó ayer en el circuito de Laguna Seca y lo hizo en un duro cara a cara con el vigente titular del cetro mundial, el australiano Casey Stoner (Ducati Desmosedici), que sucumbió a la presión de su rival. De los españoles, Jorge Lorenzo se cayó en la primera vuelta y puede tener una nueva fractura en su pie izquierdo y Toni Elías, en una gran carrera, acabó séptimo.

La mejor carrera de la temporada con diferencia perdió a dos de sus más importantes protagonistas, primero a Daniel Pedrosa (Honda RC 212 V), que se marchó a casa el sábado al no poder aguantar el dolor de sus lesiones y después a Jorge Lorenzo (Yamaha YZR M 1), quien en la primera vuelta del gran premio se fue por los suelos.
Lorenzo no pudo ni completar la primera vuelta de carrera al verse literalmente 'escupido' por los aires de su moto y propinarse un fuerte golpe en el que probablemente se haya provocado una fractura de metatarso de su pie izquierdo.
Fuera de carrera Pedrosa y Lorenzo, la atención de la misma se concentró tanto en Valentino Rossi como en Casey Stoner, auténticos protagonistas en Laguna Seca, pues ellos iban a disputarse la victoria y ninguno de los dos defraudó a las expectativas generadas desde el mismo momento de la salida, en la que el australiano fue el más rápido, pero antes de que concluyese el giro inicial el italiano ya le había superado con la primera vuelta rápida de las muchas que ambos protagonizaron.
UN RITMO TREPIDANTE
A un ritmo trepidante, Rossi y Stoner pusieron de forma fulgurante tierra de por medio respecto a todos sus rivales y el mano a mano que ambos protagonizaron era imposible que dejase indiferente a cualquiera, pues ni el siete veces campeón del mundo ni el vigente campeón mundial dieron su brazo a torcer en ningún momento y ahí fue donde se produjo la tensión.
Como no podía ser de otra manera en Laguna Seca, el 'sacacorchos' acabó siendo protagonista de la prueba, ya que en el cuarto giro ambos pilotos entraron muy ajustados y con Rossi por la parte de dentro, tan ajustados que Rossi sobrepasó el arcén de la pista, se salió a la arena, controló su Yamaha y regresó a la pista literalmente tocándose con su rival, que tampoco cortó ni un momento el acelerador.