Lunes 8 de septiembre de 2008
Última actualización: 17:58
Última actualización: 17:58
Última hora:

El Consello de la Xunta aprobó el proyecto de Lei de Vivenda de Galicia, que ‘aumenta las garantías en la compra de vivienda en proyecto o construcción’ y permite que cualquier ciudadano pueda consultar la solvencia de los promotores a través del Rexistro de Axentes Promotores de Galicia.

Así lo destacó el jefe del Ejecutivo gallego, Emilio Pérez Touriño, que consideró que la nueva normativa aboga por ‘una política de vivienda moderna’, a través de su apuesta por la rehabilitación, el alquiler y la creación de un parque estable de viviendas protegidas, ‘que incluyen por primera vez núcleos tradicionales de costa y del interior.
De hecho, el proyecto regula por primera vez con carácter de ley el parque de viviendas protegidas, unifica su régimen jurídico e incrementa la superficie de 120 a 140 metros cuadrados para poder ser calificada como vivienda protegida, además de permitir compatibilizar su uso con albergar actividad profesional.
Touriño resaltó que la ley sustituye un cuerpo normativo fragmentario, disperso e inadecuado para las actuales necesidades, además de pretender ‘hacer efectivo el derecho constitucional a una vivienda digna’.
CONSERVACION
La norma establece el deber del propietario de conservar la vivienda en condiciones de habitabilidad, de tal forma que si no lo hace y el ayuntamiento no actúa, permite a la Xunta actuar a través de la expropiación y rehabilitación de los edificios vacíos y en ruinas, que se destinarán a alquiler subvencionado.
Antes de esta posibilidad, el propietario tiene alternativas en forma de ayudas a fondo perdido, e incluso que la Administración corra con los gastos de la rehabilitación a cambio de disponer del inmueble el tiempo suficiente para recuperar el 70 por ciento de la inversión pública realizada.
La ley recoge asimismo la posibilidad de poner en marcha líneas de subvenciones para la actualización de las rentas antiguas, garantizando a los inquilinos el derecho de retorno a las viviendas rehabilitadas, para lo cual se crea el Fondo Social da Vivenda.