Viernes 9 de enero de 2009
Última actualización: 14:00
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En tan sólo cinco días, 46 inmigrantes, entre ellos nueve bebés, murieron o desaparecieron en su intento de alcanzar las costas españolas con el sueño de conseguir una vida mejor. Se trata de una tragedia sin precedentes en un periodo tan corto de tiempo y convierte este balance en el más grave en lo va de año. Del total de fallecidos, solo han sido recuperados los cuerpos de siete de ellos.
La muerte o desaparición de 46 inmigrantes en su intento de alcanzar las costas españoles en sólo cinco días constituye una tragedia sin precedentes en un periodo tan corto de tiempo y convierte este balance en el más grave en lo va de año. Del total de fallecidos, sólo han sido recuperados los cuerpos de siete de ellos, seis varones en la última patera el viernes en La Gomera, en cuyo interior fallecieron cuatro de ellos, y una mujer que murió en la madrugada del jueves en Almería tras ser rescatada con vida por la Guardia Civil.
Los 39 inmigrantes fallecidos restantes continúan por el momento desaparecidos y, según los testimonios de los supervivientes de las últimas pateras llegadas a las costas españolas, sus cuerpos habrían sido arrojados al mar tras perecer durante la travesía.
Así, la última patera con inmigrantes fallecidos alcanzó el viernes la playa de Alajeró, en La Gomera, con 55 inmigrantes con vida y cuatro cadáveres a bordo, aunque dos de los supervivientes han fallecido en las últimas horas y otros nueve permanecen ingresados en estado grave. Según declararon los supervivientes, la barcaza partió de la costa de Guinea Bissau con 70 varones adultos, once de los cuales habrían sido arrojados al mar tras fallecer durante el viaje.
Nueve niños pequeños
Este también ha sido el caso de la muerte de catorce subsaharianos, entre ellos nueve niños de entre uno y cuatro años, muertos en la patera y arrojados por la borda, y cuya búsqueda ha sido suspendida esta mañana por las ‘remotas’ posibilidades de obtener resultados.
Previo pago de 1.200 euros en el puerto de origen, en la costa marroquí de Alhucemas, y después de permanecer seis días a la deriva por el mar Mediterráneo en una precaria embarcación tipo zodiac que contaba tan sólo con un motor de 25 caballos que se averió por un temporal de viento, 34 supervivientes fueron rescatados a 27 millas de la costa almeriense, aunque una mujer falleció en su traslado al hospital. Entre los supervivientes, cuatro siguen hospitalizados, entre ellos un bebé de menos de un año, el único de los diez que logró llegar a España con vida.
Estas tres tragedias han convertido julio en el mes con más inmigrantes fallecidos de 2008. Desde el lunes, 292 inmigrantes han llegado a las costas españolas en diferentes pateras.