Lunes 1 de diciembre de 2008
Última actualización: 13:29
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La Diputación provincial y el Arzobispado de Toledo invertirán la cantidad de 556.590 euros para la conservación y recuperación del patrimonio cultural de la iglesia de la provincia de Toledo. Se trata de un anexo al convenio suscrito entre las dos entidades el 5 de octubre de 2004, por el que se determinan las actuaciones para el año 2008.

Para este año, la Delegación de Cultura y Educación ha previsto una partida de 278.245 euros, la misma cantidad que aporta el Arzobispado y que hace un montante de 556.590 euros, informa la Diputación en nota de prensa.
Esas ayudas se destinan a los edificios que, por carecer de reconocido valor artístico-cultural o histórico, no pueden beneficiarse de las subvenciones previstas en los acuerdos que para la conservación y promoción del Patrimonio Cultural de la Iglesia mantienen la Junta de Comunidades y la Iglesia Católica en Castilla-La Mancha.
El acuerdo alcanzado entre la Diputación y el Arzobispado de Toledo es fundamental para la conservación de este tipo de edificios, y que en esta actuación alcanzará a 19 parroquias tras las reuniones mantenidas por el Grupo Mixto de Trabajo encargado de estudiar los expedientes de solicitud presentados a instancias de las propias parroquias o de los ayuntamientos.
La inclusión definitiva de las parroquias incluidas en el convenio corresponde tanto a la Junta de Gobierno de la Diputación como del Consejo Diocesano de Asuntos Económicos del Arzobispado, determinándose que en el convenio se incluyan un total de 19 parroquias.
Se trata de las ubicadas en Alameda de la Sagra, Belvís de la Jara, Cardiel de los Montes, Casasbuenas, El Campillo de la Jara, Fuensalida, Layos, Mazarambroz, Ocaña, San Martín de Pusa, Santa Olalla, Seseña Viejo, Torrecilla de la Jara, Villaminaya, Villamuelas, Villanueva de Alcardete, Villarrubia de Santiago, Yeles y Yuncler.
Las actuaciones se suelen llevar a cabo principalmente en los tejados de los edificios, que son los lugares que más sufren con el paso del tiempo y la acción de los agentes externos como la lluvia, la nieve, el frío y el calor. Asimismo, también se suele incidir en el reforzamiento de las estructuras y en el arreglo de la decoración externa, deteriorada con el transcurrir de los años.