Domingo 7 de septiembre de 2008
Última actualización: 06:06
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El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, supeditó ayer cualquier modificación del la Ley Orgánica de Régimen Electoral en cuanto al voto proveniente de los españoles en el exterior, al Informe que el Gobierno ha encargado al Consejo de Estado, sin querer garantizar si su futura aplicación podrá estar vigente para las próximas elecciones autonómicas gallegas. El BNG instó en el Senado a que se facilite la reforma para que puedan instalarse mesas electorales en el exterior.
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El BNG tachó ayer de electoralista y de medida estética el el compromiso del Gobierno central de avanzar en la aplicación del Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior, que recoge el voto en urna en el exterior, al no estar cumpliendo su objetivo de garantizar la igualdad de derechos para los residentes fuera. En la Cámara Alta, el senador por Galicia Xosé Manuel Pérez Bouza, que pidió la comparecencia de Corbacho para informar sobre el grado de cumplimiento de las medidas contempladas en el Estatuto, instó al Ejecutivo a que facilite la reforma de la LOREG para que puedan instalarse mesas electorales en el exterior.
Pero el ministro Corbacho en su respuesta se limitó solo a recordar que el Gobierno esperará al Informe, encargado en el último Consejo de Ministros al Consejo de Estado, sobre una posible reforma electoral y que será en dicho contexto donde se planteará “todo el tema de las elecciones”.
En este punto, el senador nacionalista subrayó que un año y medio después de la entrada en vigor del Estatuto, no han sido puestas en práctica las distinatas iniciativas contempladas, en parte, por no contar con el presupuesto necesario, a pesar -dijo- de que durante la campaña electoral, el Estatuto de la Ciudadanía en el Exterior fue expuesto en el mundo de la emigración como el gran amparador de derechos y libertades. Así, afirmó que el BNG considera que el compromiso del Gobierno de avanzar en la aplicación del Estatuto no ha sido real, quedando hasta el momento reducido “a una medida estética para utilizar con fines electoralistas. Añadió además que el incumplimiento en cuanto a los derechos de participación política de los ciudadanos residentes en el exterior, sigue siendo una de las grandes vergüenzas del sistema democrático español.