Jueves 8 de enero de 2009
Última actualización: 12:22
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El pastel del petróleo en Irak ya se puede repartir. El Gobierno local dio luz verde a un acuerdo sin precedentes que permitirá a las multinacionales extranjeras explotar los yacimientos del país árabe, que produce en torno a 115.000 millones de barriles, lo que le convierte en el tercer mayor mercado mundial. La oportunidad se presenta golosa para las empresas occidentales, principalmente estadounidenses y británicas, si bien los detractores de la invasión ven en este nuevo trato una prueba del verdadero objetivo del derrocamiento del presidente Sadam Hussein.

Bagdad permite al mayor acuerdo de los últimos 40 años para las compañías occidentales que aspiren a aprovechar los yacimientos de Rumaila, Kirkuk, Zubair, West Qurna Fase 1, Bai Hassan y los campos de Maysan. Según el ministro de Petróleo, Hussain al Shahristani, ‘los seis yacimientos que han sido anunciados hoy son la columna vertebral de la producción energética iraquí, y algunos de ellos se están volviendo viejos y su producción decae’. Ahora, el dinero y la tecnología iraquí devolverá la máxima eficiencia a unos enclaves estratégicos duramente golpeados, primero por las sanciones al régimen del presidente ejecutado, después por la guerra y sus consecuencias.
De esta forma, el Ejecutivo iraquí rompe con la política tradicional de la zona, puesto que países como Arabia Saudí, Kuwait o los Emiratos Arabes favorecen el control de las firmas estatales. Los contratos en Irak, a largo plazo, se completarán con otros acuerdos de duración más corta que previsiblemente se firmarán durante el próximo mes. Ambos modelos posibilitarán el mayor acuerdo de un miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) con firmas occidentales en cuatro décadas.
CIFRAS
Irak cuenta con unas reservas aproximadas de 350.000 millones de barriles, al tiempo que produce 115.000 millones, una cifra que le convierte en el tercer mercado mundial por detrás de Arabia Saudí e Irán. Las autoridades ya ha dado el primer visto bueno, aunque no definitivo, a 41 firmas extranjeras, que podrán optar a contratos que en el caso de los de inferior duración están valorados en 500 millones de dólares, unos 317 millones de euros.