Lunes 8 de septiembre de 2008
Última actualización: 17:58
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Un tanto del uruguayo Diego Forlán dio la victoria al Atlético ante el Deportivo y devolvió la alegría al Vicente Calderón y a los rojiblancos a la principal competición europea en un duelo apasionado, propio de lo mucho que había en juego y que concluyó con fiesta local.

El Atlético salió dispuesto a resolver pronto, a dar a su afición la alegría más importante de los últimos once años, los que hace que no participaba en la Liga de campeones.
Y lo hicieron los rojiblancos con arrestos y apoyados por un publico que llenó el recinto y lo tiño de fiesta, dispuesto a poner todo de su parte en busca del gran objetivo.
Pero el Deportivo se presentó en Madrid con un propósito tan claro como impensable hace cinco meses, cuando frilteaba con los puestos de descenso. El equipo de Lotina busca ahora un lugar en la Intertoto, una vía para jugar la próxima temporada la copa de la UEFA.
La circunstancias provocaron un ambiente de tensión y desencadenaron un encuentro vibrante, emocionante, que el Atlético acogió con más corazón que cabeza.
De esa forma llegaron las primeras acometidas de los rojiblancos, como no, de las botas del argentino Sergio 'Kun' Agüero, auténtico ídolo de los hinchas locales.
Pudo el 'Kun' hacer el primero en un mano a mano con el israelí Aouate, pero se entretuvo demasiado. Poco después, el propio Agüero gozó de otra ocasión, esta vez de cabeza, y casi a continuación fue Diego Forlán el que, con un disparo lejano, llevó el aplauso a la grada.
Eran los mejores momentos del Atlético, minutos que, sin embargo, no descompusieron al Deportivo, siempre muy bien organizado sobre el terreno de juego.
Sabía Lotina que era el Atlético el que iba a salir con las revoluciones por las nubes y lo permitió. Dispuso el técnico dos líneas de cinco y cuatro hombres en torno a su cancerbero cuando el Atlético tenía el esférico y fue poco a poco controlando la situación.