Viernes, 22 de Febrero de 2019

¿Y por qué no los dejan votar...?

Hace pocos días, el INE, el Instituto Español de Estadística, publicó los datos a 1o de enero de 2015 del PERE, el Padrón , de los Españoles Residentes en el Extranjero, unos datos que confirman la tendencia de los últimos años, y que eleva la cifra de españoles residentes en el exterior hasta 2.183.043. En cantidad, el aumento de residentes en el exterior respecto al 1o de enero de 2014 es de 124.995 censados más, y en cuanto a porcentaje el incremento es del 6,1%, con 81.030 nuevos residentes en el exterior viviendo en América, 39.246

en Europa, 2.956 en Asia, 1.001 en África y 762 en Oceanía. Estos datos, aún siendo la confirmación, y la consecuencia, de la crisis económica que aún atraviesa España, y más en concreto a la falta de trabajo, requieren algunas explicaciones, ya que, resultando preocupante las nuevas “mareas” de jóvenes que abandonan España en la búsqueda de un puesto de trabajo, hay que destacar que sólo uno de cada 3 españoles

que toman el camino de la emigración ha nacido en España. Concretamente sólo el 33,6% de los residentes en el exterior han nacido en España, mientras que el 59,7& nacieron en su actual país de residencia y se acogieron a la nacionalidad española, o sea que son inmigrantes retornados a sus países de origen, y el 6,3%, aún teniendo la nacionalidad española,

han nacido en países diferentes al de su actual residencia. Con estos datos en la mano, aún siendo comprensible que muchos de estos españoles ahora se interesen más por lo que pasa, políticamente hablando, en los países en los que residen, y más aún si fueron inmigrantes en su día a España que ahora han regresado a su país de origen, no es de recibo ver cómo políticos a los que se les llena la boca de democracia, de renovación y de igualdad de derechos, no hacen nada por cambiar una Ley, la LOREG, que ha convertido en un ejercicio casi imposible que los españoles residentes en el exterior puedan ejercer su ¿derecho? al voto.

En las recientes elecciones andaluzas, han votado menos del 4% de los andaluces residentes en el exterior, apenas 8.012 de los 210.306 censados. Con todo lo que han hecho, y con lo que siguen haciendo los emigrantes por sus pueblos, por sus Comunidades Autónomas, y por España, resulta incomprensible la falta de sensibilidad de quienes pueden cambiar un error histórico, como fue la reforma de la LOREG y las cortapisas puestas a los emigrantes para que pudiesen votar, un error que cometieron, al alimón y con el mismo grado de responsabilidad, el PP y el PSOE, que son los mismos que tienen en sus manos, resolver ésta afrenta.

¿Qué, a qué, o por qué esperan...?