Miércoles, 22 de Noviembre de 2017

ENTREVISTA: MANUEL DOMÍNGUEZ GABIÁN

"Los políticos españoles no quieren solucionar el tema del voto rogado"

Manuel Domínguez, durante una votación del pasado Pleno del CGCEE.
Manuel Domínguez, durante una votación del pasado Pleno del CGCEE.

Consejero por México y miembro activo del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, Manuel Domínguez nos cuenta cómo vio el último Pleno y, sobre todo, las perspectivas de futuro entre el colectivo de españoles en México.

manuel-dominguez-2

Manuel, ¿con qué sensación volviste a México tras el Pleno del CGCEE?
Para mí fue mi primera experiencia en este consejo. Siento que se necesita más presencia del Gobierno y personas que puedan tomar decisiones, no solo tomar notas. Hoy en día, los españoles residentes en el exterior queremos no solo que nos escuchen, de eso ya estamos cansados, necesitamos soluciones a nuestras demandas. Una muy importante es el voto rogado, que presiento todos se echan la bolita y nadie toma cartas en el asunto para resolverlo. Está claro que los partidos políticos no quieren dar una solución a esta demanda nuestra. 

¿Qué necesidades detectas entre los españoles que se relacionan con vuestro CRE?
Principalmente, lo que buscan es asesoraría jurídica, administrativa y asistencial en materia de retorno, así como derechos y ayudas, apoyo a la asistencia social y sanitaria a aquellos españoles que están en situaciones de especial necesidad. Igualmente, hay muchas cuestiones relativas a la tercera edad. Pero lo más reclamado hoy, desde luego, es el voto rogado.

¿Qué crees que hay que cambiar más rápidamente en relación a la emigración española?
Me gustaría que el gobierno se preocupara un poco más por nosotros. Solo se acuerdan en épocas de elecciones y no se dan cuenta de todo el dinero que la emigración aporta a España. Por ello me gustaría que pudiéramos tener algún diputado o senador emigrante, que somos al final los que vivimos en carne propia salir de nuestro país de origen y correr la aventura y las penurias de la emigración. De esta manera, se podrían defender nuestros derechos y dar el punto de vista de todo lo que concierne a los emigrantes. 

¿Cómo definirías la vida de un emigrante, Manuel?
La vida del emigrante es diferente según su lugar de residencia, pero ninguno de los que emigramos lo hemos hecho por gusto o por placer. En mi caso, fue la necesidad la que nos llevó a México en los años 70. Y aunque hoy han cambiado los problemas a los que nos enfrentamos, sobre todo en México, en aquella época no nos querían aquí. Hoy, por suerte, ya estamos integrados y somos queridos, nuestro trabajo habla muy bien de nosotros. Nos preocupa, sobre todo, la inseguridad, palpable en países como Venezuela, por ejemplo, que está viviendo una situación complicada.