Lunes, 23 de Octubre de 2017

ENTREVISTA: JOSÉ-MARÍA GÓMEZ-VALADÉS GONZÁLEZ

“Creo que se debe potenciar el papel de los CRE”

José María Gómez, durante un Pleno del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior.
José María Gómez, durante un Pleno del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior.

Asturiano resiente en Bélgica desde hace décadas, José María Gómez-Valadés González, Tamargo, como le conocen los más allegados, nos cuenta desde la “capital” de la Unión Europa cómo ve la situación de los españoles que viven lejos.

José María, ¿cuáles son las necesidades más importantes de los españoles que se relacionan con vuestro CRE?
Sin duda, la falta de información sobre todo aquello relacionado con nuestro país. Les interesan, por ejemplo, los viajes del IMSERSO, las clases complementarias, las leyes y decretos relacionados con la emigración, etc. Te diré con humildad que desde 2010 hasta fechas muy recientes el CRE ha hecho esfuerzos colosales para informar a toda la comunidad, pero la falta de medios e implicación de las autoridades ha sido un freno. He de añadir que desde hace una década estamos asistiendo a otro tipo de emigración que, a diferencia de nuestros padres o abuelos, que apenas habían acabado los estudios primarios, está más preparada y se mueve muy bien por las redes sociales. No se integran y pasan olímpicamente de una emigración que ya está allí y que creo, con toda honestidad, algo podía haberles aportado.

¿Qué crees que hay que cambiar más rápidamente en relación a la emigración española?
Derogar la LOREG, sin duda alguna. No puede ser que un país como España, democrático, dificulte hasta el extremo a sus ciudadanos residentes fuera de la patria la participación ciudadana a través del voto. No se sustenta la democracia privando a sus ciudadanos de ejercer este derecho tan elemental y que tanto costó a todos los luchadores por la democracia. Otra urgencia es el hecho de que el Gobierno de la Nación (y a través de él los Consulados y Consejerías que le representan fuera de España) consideren por fin, a los CRE como los interlocutores naturales de las comunidades españolas en el mundo.

¿Cuál debería ser el papel de España con los CRE?
Allí donde existen CRE se deben impulsar y popularizar para poner en valor el papel que juegan. Y, donde no haya, hay que intentar que se creen nuevos. Dotar a los CRE de medios económicos para llevar a bien su trabajo, de correa de transmisión entre la autoridad y la comunidad, es un beneficio para todos.

¿Qué habría que hacer con los diferentes tipos de emigrantes que hay hoy en día?
Deberíamos de estar atentos a los dos tipos de emigración que he señalado, es decir, una emigración con poca preparación para comunicarse a través de las redes y otra que se comunica muy bien. La emigración de los años 60 y 70, emigración fundamentalmente económica, se nutrió de una emigración fundamentalmente política, lo que tuvo como resultado que miles y miles de emigrantes de sumasen a la lucha contra la dictadura y por el restablecimiento de la democracia en nuestra querida España. Y esa emigración no está tan preparada como la actual para interrelacionarse a través de las redes y conectar con la información que tanto las Embajadas, Consulados y Consejerías difunden a través de Internet.

¿Quiénes formáis el CRE y cual es vuestra motivación?
El CRE de Bélgica está compuesto por personas que llevamos en el país, en algunos casos, más de 50 años. Y también hay consejeros que no llegan a una década aquí. En cuanto a las motivaciones, estas son diversas, como no podía ser de otra manera, pero con un único objetivo, desde ángulos y visiones e intensidad totalmente diferentes: estar al servicio de la comunidad. Acabo diciendo que si bien este CRE reúne todo lo que se puede esperar, al menos generacionalmente, bajo mi punto de vista por el momento no funciona tan bien como debería.