Viernes, 20 de Octubre de 2017

ENTREVISTA: JOSÉ ANTONIO ARRANZ

"Bruselas te permite conocer muchas culturas desde diferentes áreas"

José Antonio Arranz dejó su Cruces natal en el año 1988 para conocer y experimentar cosas nuevas.
José Antonio Arranz dejó su Cruces natal en el año 1988 para conocer y experimentar cosas nuevas.

José Antonio Arranz dejó España en el año 1988 para conocer y experimentar cosas nuevas. Tenía muchas inquietudes de joven y la crisis que vivía España en el año 1988 le ayudó a tomar la decisión.

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¿Qué destacarías de Bélgica, después de casi 30 años viviendo allí?
Cuando llegué encontré dificultades y choques culturales: un nuevo idioma, diferencias en la administración de destino, una nueva cultura y la forma diferente de hacer las cosas puede resultar estresante inicialmente. Poco a poco me he ido  adaptando y he encontrado la estabilidad en un lugar que me gusta y permite desarrollarme personalmente.

¿Qué es lo que más te gusta?
La multiculturalidad sin lugar a dudas. Bruselas te permite conocer a muchas culturas desde diferentes áreas. Solo un pequeño ayuntamiento de Bruselas puede tener más de 140 nacionalidades. Esta ciudad promueve la no discriminación cultural y el acercamiento entre culturas a través de diferentes actos sociales. Convivir en paz con todos ellos es un modelo a seguir en esta imparable globalización mundial.

¿Qué dificultades recuerdas haber encontrado?
​Al principio todo era nuevo y complicado. El idioma tuve que estudiarlo en la ULB durante nueve meses. La adaptación no fue fácil. Encontré cierta xenofobia en el bloque de apartamentos donde residí los primeros años. Con relación a las comidas, por suerte me gusta la cocina y no tuve ninguna dificultad en este sentido. Integrarse en la cultura belga tiene dificultades añadidas, pues son gente muy individualista y les cuesta hacer amistades.

¿Echas de menos de España?
Sí, sobre todo a mi familia. El marcharte a otro país es duro por las distancias que pones entre tú y los tuyos. Esta situación tiene consecuencias negativas, pues no ves crecer a tus sobrinos y no puedes compartir muchas situaciones con tus padres y hermanos. Finalmente, estas circunstancias te alejan de ellos. Otras cosas que echo de menos son el buen tiempo de España y su gastronomía, por supuesto. El año que salí de España fue 1988. Me daba la impresión de que por entonces estaba todo por hacer. En el sector en el que trabajé las ayudas y/o facilidades eran inexistentes. Sí es cierto que eché de menos algún tipo de ayuda por parte del gobierno de España.

¿Recomendarías a los españoles la experiencia de la emigración?
La emigración conlleva sacrificios y alegrías. Al vivir en más de un país la perspectiva personal aumenta, pues tienes más puntos de referencia y eso ayuda a nuestro intelecto y desarrollo personal. Pero por otro lado abandonas parte de ti mismo, dejando atrás tu país, familia, amigos, etc. Recomendaría emigrar siempre que se tengan en cuenta todos los factores ambientales de la persona (familia, economía, trabajo, ocio, etc.) y que analice los pros y los contra de esta decisión. He visto cómo la aventura de la emigración a unos les ha venido muy bien, pero en cambio para otros ha sido todo un tormento.

¿Cuál es tu trabajo actual?
Trabajo en mi gabinete privado de psicología y soy el representante legal de Hispasanté. Desde esta asociación realizamos proyectos para mejorar la calidad de vida de nuestros compatriotas españoles en el exterior. Somos un equipo de varios profesionales de diferentes ámbitos, becarios, colaboradores y voluntarios. Tenemos programas para jóvenes y para mayores. Actualmente tenemos 4 centros para mayores: “Puntos de Encuentro Hispasanté” repartidos por Bruselas. En estos centros los mayores realizan gimnasia, talleres de memoria, de informática, de manualidades, coral, comida española, excursiones y salidas culturales. Es un proyecto innovador presentado en el 7º Congreso Europeo de Geriatría y Gerontología y que tuvo gran aceptación.

¿Crees que podrías hacer lo mismo en España?
Pienso que inicialmente sí podría. Las dificultades serían otras, evidentemente, pero con una buena actitud y apoyos suficientes todo se puede conseguir. Lo importante es que exista la necesidad y las ganas de trabajar para conseguir los objetivos propuestos.

¿Viajas a España a menudo?
Voy tres o cuatro veces al año. España es mi país y me gusta visitarlo. Visito la costa en meses fuera de temporada y el interior en los meses de verano.

¿Has conocido a más españoles en tu destino?
He encontrado a muchos españoles, hasta tal punto que parecía que no me había marchado de España. La situación varía mucho de unas personas a otras. Se parecería gráficamente a la campana de Gauss, donde en los extremos más pequeños de la campana estarían los muy afortunados y los poco afortunados y en el resto de la campana, la zona más poblada, estaría la gente que está más o menos bien. Probablemente al ser Bruselas un destino diplomático por las embajadas y los funcionarios de la UE,  el extremo de muy afortunados es más numeroso que en otros lugares. También ha venido últimamente un número indeterminado y numeroso de jóvenes que tiene el camino algo más complicado.