Viernes, 24 de Noviembre de 2017

HIJO DE PADRE Y MADRE REPRESALIADOS DESPUÉS DE LA GUERRA CIVIL, FUE EMIGRANTE

Tomiño reconoce la trayectoria del pintor Mario Rodríguez

Carmela Silva entrega el galardón a Mario Rodríguez junto a la alcaldesa de Tomiño.
Carmela Silva entrega el galardón a Mario Rodríguez junto a la alcaldesa de Tomiño.

Natural de Figueiró, hijo de padre y madre represaliados después de la Guerra Civil, emigrante y pintor  de profesión, Mario Rodríguez Gómez, de 86 años muy bien llevados, fue homenajeado por el Ayuntamiento de Tomiño, en el acto cívico celebrado en el marco de las fiestas patronales del municipio.

En una mañana tibia y luminosa, políticos, otras autoridades locales y provinciales, amigos, homenajeados en años anteriores, familiares y vecinos, se congregaron en la tomiñesa Plaza del Seixo, para asistir al acto que hace algo más de una década creó o gobierno local, para reconocer la labor, obra y trayectoria, de personajes y figuras tomiñesas distinguidas en los más diversos ámbitos.

Como invitada de honor estuvo la presidenta de la Diputación Provincial, quien mantiene una grande amistad con el pintor de Figueiró. Fue la primera en hablar. "Estoy encantada de estar aquí, y segura de que tu madre, Isaura, estaría muy contenta y orgullosa con este reconocimiento querido Mario", dijo Carmela Silva. "Para mí, Mario es una persona de extraordinaria calidad humana, comprometido con su tiempo, con sólidos principios, una vida dura, un montón de experiencias y un gran pintor", señaló.

La siguiente en hablar fue la alcaldesa de Tomiño, Sandra González. Comenzó agradeciendo a labor de todas las personas "que hacen de este ayuntamiento un gran ayuntamiento, y que son  un ejemplo para nosotros, haciendo ver que un ayuntamiento es mucho más que una entidad administrativa".

La regidora local señaló que "hoy es un día para destacar en positivo; Mario es un grande amigo que nos sirvió a muchos de maestro para conocer mejor nuestra historia". La alcaldesa tuvo, al mismo tiempo un cariñoso recuerdo para Isaura Gómez, madre del pintor, a lo que calificó de mujer valiente y defensora das libertades y derechos.

Le tocó o turno al homenajeado, que en un primero momento habló emocionado de su infancia y juventud, marcada por la represión franquista -su padre fue fusilado cuando él tenía sólo 5 años-, refiriéndose luego a su emigración a Argentina, con 17 años. Recordó el apoyo que en aquellas duras épocas le dieron Daniel Calzado y otros exiliados en Buenos Aires. Habló de la dureza del exilio, de la "morriña" por la tierra y de cómo echaba de menos a su madre. Explicó como fue su segunda emigración- esta vez a Londres -donde su vida cambió por completo, para mejor, tanto económica como artísticamente. Unas últimas palabras para agradecer los reconocimientos realizados a sus padres y a él mismo pusieron el punto final a un acto emotivo y lleno de cariño por parte de todos los asistentes al mismo.