Viernes, 19 de Octubre de 2018

EL FUTURO DEL CENTRO GALLEGO DE BUENOS AIRES

Los socios aplazan la decisión de la venta del Centro Gallego de Buenos Aires

Centro Gallego de Buenos Aires
Centro Gallego de Buenos Aires

La asamblea de representantes del Centro Gallego de Buenos Aires que se celebró el pasado jueves 12 de abril, resultó una cita vital para el futuro de la entidad. El interventor judicial del Gobierno argentino, Martín M. Moyano, convocó a esta nueva asamblea de representantes para intentar que se apruebe la oferta realizada por la Fundación Favaloro y Grupo Ribera Salud y se autorice "la venta del inmueble y la cesión del servicio de prestaciones médico asistenciales". Los socios estaban convocados, a su vez, a concentrarse en las inmediaciones del Centro Gallego para apoyar a sus representantes, (en la última asamblea participaron alrededor de 35 de un total de 90), en el "no" a la propuesta. 

El resultado fue que la asamblea de representantes de los socios del Centro Gallego de Buenos Aires decidió convocar una nueva asamblea el próximo 24 de abril a la espera de saber si el interventor judicial aporta más información de los balances económicos desde el 2012. 

En la asamblea de diciembre , según destacan los socios, "se establecieron ciertas condiciones para negociar la venta que aún no se han cumplido". Desde el propio Centro reconocen que "la Asamblea dijo "sí" pero no aprobó los estados contables. No fueron tratados. Esta es una etapa necesaria para iniciar el proceso de venta". Todo ello conllevó, en enero, una retirada inicial de los dos posibles compradores: uno de origen español (el grupo Ribera Salud) y otro argentino (la Fundación Favaloro).

Lo que los socios siguen teniendo muy claro, según destaca Osvaldo Méndez, miembro del Grupo Castelao contra la venta, es que "no se pueden aprobar los balances desde el 2012 hasta ahora, porque no están justificados, no hay documentos que avalen esa deuda. Así que creo que hoy sucederá lo mismo que en diciembre. No puedes aprobar algo a ciegas".

Según esos datos, en el 2012  (año de la intervención judicial) había 13.000 socios y una deuda de 60 millones de pesos y en la actualidad el número de socios ronda los 5.000 y la deuda ha ascendido a 1.800 millones de  pesos (72 millones de euros). "No hay nada que justifique ese incremento y no creemos que nadie vaya a comprar el centro si las cuentas no están aprobadas", aseguran los socios.


Compra por España


Pero no sólo el día de hoy será importante para el futuro del Centro Gallego. Los socios, según explica Osvaldo Méndez, están ahora a la expectativa de que con la visita de Mariano Rajoy a Argentina, "se puedan precipitar algunos acontecimientos importantes".
¿El motivo? El reciente dictamen de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) que establece que el Centro Gallego de Buenos Aires vuelva a conducir la Obra Social de los Inmigrantes Españoles y sus Descendientes Residentes en la República Argentina, (Ospaña), dejando sin efecto la resolución del 2015, que desvinculaba al Centro Gallego de esta obra social y que fue apelada por los socios que ahora se muestran "muy satisfechos". Según apuntan algunos medios de comunicación argentinos, con esta resolución, "el gobierno español y la Xunta de Galicia tienen mucho que ver con el destino final que tendrá esta entidad, protectora de los inmigrantes gallegos en la Argentina desde hace más de cien años".

Además, aseguran que "el Ministerio de Relaciones Exteriores de España está evaluando, a través de la Agencia de Cooperación Internacional de ese país, la compra del emblemático edificio de la Avenida Belgrano para que la gestión sanitaria, en manos de Ospaña y el Centro Gallego continúen con los servicios de salud que vienen brindando para buscar una solución definitiva a la crisis de éstas dos instituciones".

Osvaldo Méndez reconoce que "han circulado estos rumores por aquí, pero nadie nos ha asegurado nada. Lo que está claro es que,si no hay apelación al dictamen, el Centro Gallego posee un tercio de la titularidad de Ospaña, y el gobierno español y la Xunta de Galicia tienen un 33% por ciento de participación cada uno, por lo que las cosas han cambiado considerablemente y algo  tendrán que decir". 

Así que los próximos días, como aseguran los socios del Centro, "todo podrá pasar".


Rumores de vaciado de historial médico y mobiliario del hospital


Pero el Centro, bajo el mandato del interventor judicial, no se ha quedado quieto. Además de organizar visitas guiadas que los socios no acaban de comprender, han sacado del Hospital documentación, historiales médicos y mobiliario, según denuncian los propios socios que, además tienen otra gran preocupación: el empeoramiento de la asistencia sanitaria a personas en edades ya avanzadas con el retraso de consultas, falta de medicación, y anulación de pruebas y análisis. 

Los actuales responsables del Centro niegan un vaciado del centro y afirman que " el traslado se ha efectuado al anexo Valentin Alsina con la puesta en marcha del operativo archivos para el ordenamiento, clasificación y digitalización del material de la Institución, para economizar espacio y gastos."
Respecto a la atención sanitaria, desde el Centro se asegura a los socios, a través de mensajes en las redes sociales, algunos en un tono poco amistoso, que "lo que está claro es que los socios de Pami siempre tendran Pami (Programa de Atención Médica Integral que opera en Argentina bajo el control estatal federal). 

Los únicos vulnerables en este caso son los socios del Gallego que nada tienen y nada tendrán gracias a los representantes que votan no a la venta". 
Para los socios, todos estos hechos tienen un claro y único objetivo: presionar y atemorizar para que se dé el visto bueno a la venta del Centro.