Viernes, 15 de Diciembre de 2017

EN SANTIAGO DE COMPOSTELA

Fernando Amarelo de Castro y Aurelio Miras Portugal, medallas de oro de la Emigración

En la imagen, la viuda de Amarelo de Castro recibiendo la medalla de oro de la Emigración
En la imagen, la viuda de Amarelo de Castro recibiendo la medalla de oro de la Emigración

La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, hacía entrega este miércoles, junto al presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, de dos Medallas de Honor de la Emigración, en su categoría de Oro, en un acto que ha tenido lugar en el Pazo de Raxoi.

Fátima Báñez comenzó su intervención resaltando la importancia de esta distinción, creada por “haber destacado por su abnegación, esfuerzo y trabajo personal en favor del emigrante español”.

“Hoy vamos a hacer entrega de este galardón en su calidad de Oro a dos gallegos ilustres, dos personas que han dedicado su vida a los emigrantes españoles desde diferentes puestos de responsabilidad tanto en la Administración General del Estado como en la autonómica”, afirmó la ministra.

Los condecorados son Fernando Amarelo de Castro, a título póstumo, y Aurelio Miras Portugal, gallegos comprometidos con Galicia y con la España exterior, y que “supieron trasladar al ámbito de las administraciones autonómicas y general del Estado esos valores adquiridos y que ya son parte del ADN de todos los emigrantes: solidaridad, responsabilidad, sensatez en la gestión y un espíritu de trabajo inquebrantable”, subrayó Fátima Báñez.

Fernando Amarelo de Castro hoy no está con nosotros, pero sí su familia, expresó la ministra, que va a recibir en su nombre esta medalla y “con ella nuestro reconocimiento a toda una vida ejemplar, cimentada en la responsabilidad y construida con el compromiso con sus paisanos de ambas orillas”.

El trabajo de Fernando Amarelo se centró en fomentar la integración y la equiparación de los gallegos del exterior con los gallegos del interior, impulsando programas destinados a mejorar sus condiciones de vida, mediante ayudas sociales y asistenciales, a la vez que reforzaba los lazos de los emigrantes con su tierra de origen.

Aurelio Miras Portugal, de quien destacó la ministra que “siempre dio lo mejor de sí mismo para mejorar las condiciones de vida de nuestros paisanos en el exterior, cuidando especialmente de los más vulnerables, de nuestros mayores y de los que por una razón u otra, quedaron apartados del éxito en su vida migratoria”.

Además, destacó la responsable del Departamento, “ha conocido a fondo los problemas de la emigración, con empatía y humanidad hasta casi convertirse en emigrante él mismo”. Y por eso ha logrado que esta medalla cuente con el apoyo unánime del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior.

Fátima Báñez finalizó su intervención resaltando que estas medallas son un premio impulsado desde la propia emigración, destinadas a quienes supieron construir puentes de afecto, de solidaridad y de compromiso. Y a los premiados “por esas trayectorias llenas de valores humanos, que son la verdadera razón por la que ambos reciben la Medalla de Honor de la Emigración en su categoría de Oro”.