Domingo, 25 de Septiembre de 2016

JORNADAS "EUSKADI-GALIZA" EN ALLARIZ

La localidad orensana de Allariz recordará medio siglo de emigración vasca

Presentación de la Jornadas con las que Allariz recordará a la emigración vasca
Presentación de la Jornadas con las que Allariz recordará a la emigración vasca

La sirena de la fábrica Alfa anunciando el inicio de la jornada laboral, los bocatas del domingo por la tarde en Ipurua, donde ver jugar al Eibar en Primera División era solo un sueño, o disfrutar de un partido de pelota en su catedral, el frontón Astelena, son para muchos alaricanos y emigrantes que estos días disfrutan de sus vacaciones en la villa del Arnoia, recuerdos de juventud en la verde e industrial Eibar.

El municipio gipuzkoano, que en la segunda mitad del siglo pasado recibió con las puertas abiertas a cientos de emigrantes de la comarca alaricana para trabajar en una industria boyante y pionera, será junto con el bizkaino de Ermua, protagonista del fin de semana con motivo de las jornadas "Euskadi-Galiza" que se celebran en Allariz. "Son moi poucas as familias alaricanas que non teñen relación con Eibar ou Ermua", destacaba el alcalde, Francisco García, que confirmó que pese a no ser Allariz un concello dado a hermanamientos "abrimos un período dunha maior intensidade de colaboración. O que xa era habitual na sociedade civil, ímolo visibilizar no ámbito institucional", señaló el regidor.

En Allariz todavía recuerdan con nostalgia la llegada de 22 autobuses de la empresa Mallabia a finales de julio para que los alaricanos de la "quinta provincia gallega", como se bautizó popularmente a la zona de Ermua, Eibar o Elgoibar, disfrutasen de su mes de vacaciones en la "tierriña". "En Eibar siempre decían que Allariz no podía ser tan grande para tener tanta gente en la emigración, aunque lo cierto es que todos decíamos que éramos de Allariz aunque hubiéramos nacido en un pueblo cercano", relata María Luisa Suárez, que lleva desde los nueve años viviendo en la ciudad armera. "Los que emigraron primero fueron los hermanos de mi padre, trabajaron en las escopetas, que era una industria fundamental en aquella época", recuerda María Luisa Suárez, que cada verano regresa a Allariz para disfrutar de sus vacaciones y este año también de las jornadas.

También acudirá al evento Julio Fernández, un sindicalista eibarrés metido a hotelero en su Allariz natal. "Mi madre vino a dar a luz a Allariz, pero a los tres meses ya estaba de vuelta en Eibar, donde mi padre trabajaba como cantero. Emigró muy joven, fue de los primeros, sobre los años 40", recuerda desde su establecimiento, el hotel O Portelo Rural que abrió hace 17 años cuando decidió regresar a su tierra natal "aunque todavía hoy, que sé que no me voy a ir a ningún lado, sigo pensando que estoy aquí de paso", reconoce. Muy integrado en la vida social y política de Eibar, Fernández destaca el mestizaje de la zona, que persiste en la actualidad con segundas, terceras y hasta quintas generaciones.

Homenaje tardío

Para muchos, estas jornadas llegan tarde porque los primeros emigrantes, aquellos que dejaron su casa para abrirse un futuro en un lugar ajeno, ya no están. Sin embargo, el acto servirá para hacerles un reconocimiento institucional y también al pueblo vasco y sus instituciones "que os acolleron con unha hospitalidade que aún perdura no tempo", destacaba el alcalde. La concejala de Promoción Económica, Cristina Cid, apuntó que las jornadas servirán "para coñecernos un pouquiño mellor. Temos asociada a emigración dos veciños a eses lugares, pero non sempre temos aproveitados eses vínculos".

En ese sentido, las jornadas pretenden ser el germen de un proyecto de estudio de lo que significó la emigración alaricana en dicha comarca. "Para nós foi un trauma importante ver partir a tantos veciños, pero ademáis da achega anónima que fixeron tódolos obreiros a nivel industrial, temos toda unha faceta por descubrir a nivel cultural, deportivo,... ", dijo García.