Lunes, 23 de Octubre de 2017

1-O

Emigrantes extremeños viven la situación en Catalunya con "mucha preocupación"

Los emigrantes extremeños en Cataluña se enfrentan a la convocatoria de referéndum ilegal de este domingo, 1 de octubre, con "mucha preocupación e incertidumbre", según el presidente de este colectivo, Manuel Guerrero, para quien "nunca se había vivido una situación de crispación de tal calibre".

Guerrero, presidente de la Federación de Asociaciones Extremeñas en Cataluña y que lleva viviendo en esa comunidad autónoma 53 años, reconoce que "está todo muy alterado" y que no saben "qué va a pasar el domingo, hasta qué punto esto subirá de tono".

Según ha dicho, la mayoría de los alrededor de 170.000 emigrantes extremeños en Cataluña forman parte de "esa gran mayoría silenciosa, que es la que no expresa lo que quiere y lo que siente", pero que está por "no por romper nada" y por "dialogar".

Sin embargo, ha explicado que también en este colectivo hay hijos de extremeños que apoyan la opción independentista y la consulta ilegal del día 1, aunque sea una "capa muy minoritaria", porque a su juicio el mensaje del "España nos roba", repetido "machaconamente" durante años, "incluso ha calado en nuestra gente", lo que ha considerado "muy triste".

Adoctrinamiento y fruta madura

Para Guerrero, la situación a la que se llegará este domingo, con el referéndum ilegal, "es algo que se viene gestando desde hace mucho tiempo y Pujol ya lo tenía en mente cuando cogió la Generalitat", de ahí todo el adoctrinamiento que se ha hecho y que ha permitido que "ahora haya caído como una fruta madura" aprovechando el paso de la crisis económica.

Además, en su opinión, los gobiernos de España "no han querido ver lo que tenían delante" y han ido "cediendo" y "dejando hacer" a cambio de apoyos del nacionalismo catalán en el Congreso.

Ha defendido, por otra parte, que la Cataluña real "es muy diversa y hasta ahora todo esto se había llevado muy bien, incluso de una manera ejemplar", pues "todos nos respetamos".

Por ello, Manuel Guerrero cree que lo sucedido en los últimos años y en los últimos meses supone ya "un daño irreparable" al haber provocado la división de la sociedad catalana "en dos mitades" hasta unos extremos nunca vistos y que "será muy difícil olvidar".

Como ejemplo de esta situación, el presidente de los emigrantes extremeños en Cataluña ha relatado que "la sociedad está tan dividida que aquí hay gente que solo ve TV3 y gente que dice: jamás la veré".

Guerrero ha indicado, no obstante, que cree que aún hay "espacio para el entendimiento" y ha abogado por iniciar un diálogo en el Congreso de los Diputados en el que se pueda "hablar de todo".

La solución, a su juicio, pasa por alcanzar "un gran acuerdo, partiendo de una situación real de lo que es Cataluña, que es diversa y con muchos vértices, y que sirva para los próximos 30 ó 40 años sobre la base de que todos nos respetemos".

Manuel Guerrero cree que al final se tendrá que ir a un referéndum legal, porque "votar hay que votar", algo que quiere el 80 por ciento de la población catalana, ha recordado, pero "en otro sentido" a como se plantea en la actualidad.

No se trata, en su opinión, de "votar sí o no, porque hay otras vías" y la mayoritaria entre los catalanes, según su percepción, es " una tercera vía, en la que, dentro de una España federal o como la quieran llamar, Cataluña se encuentre a gusto y todos nos encontremos a gusto".

"Hay cierta percepción de que la Comunidad Autónoma de Cataluña no está bien financiada y que se es injusto con ella en el tema de las inversiones. Todo esto hay que hablarlo y si de verdad existe esa situación, pues hay que solucionarla y llegar a un gran acuerdo. Es que no hay otra".

Tras reconocer que el problema catalán "se comprende a medias" y no existe "una visión real" de él, ha confiado en que a partir del próximo día 2 "haya altura de miras" por parte de los políticos y "se pongan a trabajar para arreglar el tema".

Considera, sin embargo, que "con las personas que hay ahora ya no es posible"por lo que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, debería convocar unas nuevas elecciones para que quienes saliesen de ese proceso se pudieran sentar a negociar con el Gobierno central, a quien pide "mucha comprensión y receptividad".

Manuel Guerrero insiste en que habrá que abordar una negociación sin negarse a tratar términos como el de nación o hablar de financiación.