Lunes, 23 de Octubre de 2017

DESAFÍO SOBERANISTA

Hijos de emigrantes, 
un pie en Cataluña y otro en Galicia

El padre de Noelia González dejó su Galicia  natal con tan solo 13 años para acabar sus estudios en Barcelona. Su madre, de un pueblo de Lugo, también se mudó a la capital catalana cuando era una niña, en los setenta. "Mis abuelos buscaban una vida mejor. Yo he nacido y vivido toda la vida en Barcelona. Me considero catalana, de sangre gallega y española", reconoce.

El pasado 1 de octubre acudió a las urnas. "Lo del domingo es intolerable, me considero demócrata y a favor de la libertad, por tanto entiendo el derecho a expresarse y a votar, asi que me dirigí al colegio electorar a dejar constancia de que quiero seguir siendo catalana y española. En mi colegio se presentaron un montón de policías, con paso firme y directos al centro a por las urnas. Yo había votado justo 10 minutos antes, pero muchos se quedaron sin poder hacerlo. Allí no hubo nada más que insultos y algún empujón", critica. Se posiciona: "Previamente al referéndum siempre me he encasillado en una posición neutra, no estoy a favor de la independencia pero entiendo parte de sus argumentos y veo que existen ciertas desigualdades económicas. Creo que la obligación del Gobierno es escuchar a su pueblo, y más cuando hay tanta gente disconforme con la situación de Cataluña".

La conexión con Galicia va más allá de las raíces familiares. Esta joven vuelve cada verano a Calvos de Randín, donde se junta con otros hijos de emigrantes que en su día dejaron el pueblo para buscar fuera una oportunidad. A los familiares de Noelia González, esa oportunidad se la dio la hoy tensa y dividida Cataluña. "Mis padres no son independentistas, son gallegos y españoles, pero entienden perfectamente la situación y apoyan muchas ideologías independentistas", apunta.

Gran parte de la familia de Kevin Domínguez es gallega, natural de Arnoia. " Yo soy catalán con raíces gallegas, y muy orgulloso de ambas cosas. Nunca he tenido problema con nada. Mis padres en mi casa hablan gallego, yo con ellos hablo en castellano", explica este barcelonés de 25 años. Sus padres emigraron a Cataluña y él nació ya en Barcelona. Como Noelia González, también se posiciona: "Yo no soy independentista, tengo demasiados nexos en común con España para desvincularme de ella, pero estoy de acuerdo con el referéndum", explica Kevin Domínguez, que asistió el martes a una de las protestas que llenaron las calles barcelonesas tras el 1-O: "Nos manifestamos por la actuación policial. La mayoría de gente que conozco no ha ido a trabajar y el ambiente es festivo. Hay consignas y carteles de paz y banderas de diferentes sitios, como Galicia y Andalucía. Aunque no sean independentistas, la violencia del pasado domingo no puede repetirse".

Ser segunda generación de emigrante gallego, en el caso de Kevin, es motivo de discrepancia-aunque no de disputa- frente al desafío soberanista: "La postura con mis padres es muy distinta. Seguramente por edad o contexto, me he criado y he crecido en un ambiente distinto. Tengo otra visión sobre la independencia catalana que mis padres no comparten, porque ellos han recibido otra educación y en otro ambiente".

Encuentra un punto común con sus progenitores: "Tenemos una visión de la distribución económica de España parecido, en el que Cataluña recibe mucho menos de lo que da. Comparándola con lo que reciben otras grandes comunidades, pierde. Mis padres también comparten el pensamiento de que el Gobierno central no ha sabido llevar este hecho y han hecho que creciera", explica. "Al final la familia está por encima de las ideologías políticas".