Domingo, 24 de Septiembre de 2017

ARTE MÁS ALLÁ DE NUESTRAS FRONTERAS

Tres galeristas españoles reivindican la riqueza del arte tribal en Bruselas

Más allá de las máscaras, el arte tribal africano esconde una infinidad de objetos de culto desconocidos para el gran público pero muy valorados entre coleccionistas internacionales, a los que busca atraer la feria "Cultures", en Bruselas, en la que participan tres galeristas españoles.

Una cita que ha unido por primera vez a la ya consagrada "Bruneaf", feria dedicada a este tipo de arte desde hace 27 años en la capital belga, junto a "Baaf" (arte antiguo) y "Aab" (asiático), con un total de 62 galerías de Alemania, Bélgica, España, Francia, Italia, Países Bajos, Reino Unido, Tailandia y Estados Unidos.

El concepto no es una feria al uso, en un espacio cerrado, sino aprovechar la efervescencia del barrio del Sablon, poblado de cientos de galerías; las que no están dedicadas a estas ramas artísticas alquilan su espacio por unos días a marchantes extranjeros para que puedan traer sus colecciones a Bruselas.

Así, asistir a esta feria abierta es un agradable paseo por los escaparates de las galerías del Sablon, que adquieren un aspecto más desenfadado.

Esto permite también el acceso a turistas y viandantes, que a menudo se acercan a las galerías con timidez y pueden así dar una vuelta al mundo a través de las obras expuestas.

La representación española cuenta con las galerías de Ángel Martín (Madrid), Montagut (Barcelona) y David Serra (Barcelona), todas ellas dedicadas al arte tribal.

David Serra ha optado por una exposición exclusiva de "ibeji", pequeñas estatuillas de gemelos de la tribu Yoruba, "uno de los pueblos donde nacen más gemelos del mundo", que combate la muerte prematura de los hermanos tallando sus figuras para rendirles culto y mantener su conexión con el mundo terrenal, según explica a Efe el galerista.

Se trata de una tribu de Nigeria, representada en estas figuras desproporcionadas de piernas cortas y cabezas grandes, una característica típica del arte tribal, y cuyo valor se determina, en parte, por el brillo de su pátina, la capa visible del objeto, que refleja "la vida" de la estatuilla, a veces con restos de aceites o los ungüentos utilizados para su culto.

La catalogación y valoración del arte africano, que juega también con las asimetrías y emplea frecuentemente materiales de madera, bronce o terracota, tiene la dificultad de no contar con el apoyo de documentación escrita, subrayan desde la galería de Ángel Martín.

El galerista madrileño ha traído una colección en la que destacan complementos y joyas étnicas, desde brazaletes de bronce a un peine de los "Baoulé", de Costa de Marfil, elaborado con este material.

Los galeristas destacan el trabajo de investigación para trazar la "vida" de cada pieza y muestran como ejemplo las pruebas de termoluminiscencia realizadas a las terracotas, para adivinar su origen (una de ellas de más de 3.000 años), que revelan cuándo fue calentado y moldeado el objeto por última vez.

El catalán Guilhem Montagut ha traído a Bruselas un ejemplar de la tribu "Yoruba", adquirida en colecciones privadas tras su subasta en Christie's, o una figura femenina "Bambara", otro grupo étnico que habita principalmente en Mali.

Para el galerista, esta feria es muy atractiva por su "carácter abierto".

Los marchantes coinciden en el desconocimiento que existe del arte tribal en España frente a Francia o Bélgica, donde el pasado colonial en el Congo ha fomentado el coleccionismo y vínculo con el arte del país.

La cita es una oportunidad para indagar en estos lugares lejanos y sus objetos, cargados de memoria y simbolismo, como amuletos, máscaras, estatuas de ancestros o pequeños templos funerarios, en los que podemos encontrar algunas de las formas que inspiraron, por ejemplo, a los cubistas.

"El arte tribal es un arte exótico, de otro tiempo y de otro lugar. Sus objetos nos permiten viajar de una cultura a otra y entender mejor el mundo en que vivimos", subraya a Efe el presidente de Bruneaf, Serge Schoffel, quien destaca la importancia de la feria para el comercio.

Para el coleccionista, internet es solo un "complemento" al vínculo "inigualable" que se establece entre marchante y comprador en una galería.

Los galeristas del Sablon han sumado fuerzas este año con esta feria conjunta, que tiene el reto de devolver la vida al comercio de arte en el céntrico barrio bruselense, que, más allá de la crisis global, se ha visto mermado por los ataques terroristas de marzo de 2016, con caídas de hasta un 80 %.