Martes, 25 de Julio de 2017

CONSECUENCIAS DEL BREXIT

Españoles en el Reino Unido critican la propuesta de May sobre los comunitarios

Españoles residentes en el Reino Unido consideraran que la propuesta del Gobierno británico sobre el futuro de los comunitarios tras el "brexit" no es "ni generosa ni precisa" y continúa manteniéndoles en un "limbo legal".

Así lo declaró hoy a Efe Luz Villarrubia, la portavoz del grupo "Españoles en Reino Unido. Surviving Brexit" -que engloba a más de 4.000 nacionales de España-, después de que el Ejecutivo de la conservadora Theresa May publicara ayer un documento de 24 páginas en las que detalla su propuesta en este ámbito.

El texto divulgado por el Gobierno puntualiza que todos los ciudadanos europeos en el Reino Unido, "con independencia de cuándo llegaron", deberán pedir tras el "brexit" al Ministerio de Interior un "documento de residencia" para demostrar que cuentan con permiso de trabajo y tienen derecho a ser atendidos en centros sanitarios.

Villarrubia afirmó -"a falta de estudiar la propuesta en profundidad"- que "no se mantienen los derechos" de los que gozaban hasta la fecha y lamentó la poca "precisión" y "generosidad" que, a su juicio, contiene el documento.

Por contra, la portavoz indicó que al grupo le "alegra" que el seguro de enfermedad, "comprehensive sickness insurance" (CSI), no será un requisito necesario para solicitar la residencia permanente, "en línea con lo que la Unión Europea ofrece".

Al tiempo, consideran "inaceptable" que aquellos que hayan obtenido un certificado de residencia permanente tengan que solicitar el nuevo certificado de asentamiento permanente, "settled status", cuando la conversión debería ser "automática y gratuita".

Villarrubia señaló que están en desacuerdo con la propuesta de que la población migratoria esté sujeta a la jurisdicción exclusiva del Reino Unido después del "brexit" y apoyan a la UE en su defensa de que esta competencia sea del Tribunal Europeo de Justicia o, en su defecto, de un organismo jurídico "formado por ambas partes".

El Gobierno británico reiteró en el documento que, tras la salida de la Unión Europea, "la libertad de movimientos se terminará", pero subrayó que "la inmigración entre el Reino Unido y la Unión Europea continuará existiendo".