Lunes, 22 de Octubre de 2018

ARTE ESPAÑOL

Tres españolas exponen en el antiguo taller de Paul Artôt en Bruselas

Las artistas españolas Bea Sarrias, Genevieve Roeseler y Patrícia Bernar participaron a lo largo de este fin de semana en la primera exposición organizada en el antiguo taller del pintor belga Paul Artôt, una casa diseñada por el arquitecto y referente del "Art Nouveau" Paul Hamesse.

La idea surgió de la voluntad de mostrar los cuadros de las artistas en un entorno "más amigable que una galería, que a veces transmite una sensación de frialdad", explicó a Efe una de las organizadoras de la exposición, Iciar Ormaechea.

"Lleva rondándonos muchos meses y, aprovechando que Bea (Sarrias) exponía en el mercado de arte Truc Troc aquí en Bruselas, organizamos rápidamente estos tres tías de exposición intensiva", relató Ormaechea.

El otro organizador de este particular evento, el holandés Martin Versnel, lleva años viviendo en la casa que sirvió de taller a Paul Artôt y, aunque ya se había planteado previamente la posibilidad de albergar exposiciones, no se decidió hasta ahora.

"Me enamoré de esta casa en cuanto entré, la primera vez que traspasé el umbral dije que me quedaría aquí", aseguró Versnel, que considera que, aunque en Bruselas "hay casas muy bellas", su actual hogar "está construido con tanta imaginación que resulta único".

Paul Artôt, fallecido en 1958, habitó desde 1906 en esta casa-taller de estilo ecléctico diseñada por Paul Hamesse y situada en pleno corazón del distrito de Ixelles.

Aunque a día de hoy la vivienda está reformada para ser habitada, la luminosidad y las dimensiones de la sala principal en la que Artôt trabajó durante décadas hacen que siga siendo idónea para exponer obras de arte.

"La exposición ha generado mucha expectación entre la comunidad española", concuerdan ambos organizadores, que consideran que Bruselas es una ciudad muy favorable para el mercado del arte por ser un lugar "cosmopolita y dinámico".

Tanto Ormaechea y Versnel como las artistas se vieron obligados a trabajar a contrarreloj para convertir la vivienda en una galería de arte improvisada sin renunciar al mobiliario y buscando ofrecer una experiencia diferente a la de una exposición al uso.

"A pesar de que cada una trabaja un estilo muy diferente, decidimos que, en lugar de agrupar las obras de cada una, sería mejor mezclarlas", explicó Bea Sarrias, la única pintora figurativa de las tres que participan en esta particular exposición.

Aunque comenzó trabajando la figura humana y desnudo en la facultad, Sarrias pasó a dedicarse a la pintura de arquitectura tras varios meses en una casa del ensanche barcelonés a cuyo diseño dedicó más de 60 cuadros.

"Después de aquello descubrí la arquitectura racionalista y que a través de ella podía plasmar muy bien la luz", afirmó la artista barcelonesa, que en sus obras recoge tanto interiores como exteriores que interpreta a partir de fotografías.

Aunque también utiliza la fotografía, Patricia Bernar enfoca su obra hacia la abstracción ya que, según aseguró, se siente "oprimida" por el dibujo.

"Trabajo dos líneas diferentes, una enfocada al color, más suave, y otra más centrada en la textura y la materia", relató Bernar, que tiene como máxima "imaginar el soporte en el que plasmar un cuadro antes de empezarlo".

Su obra emplea texturas tan diferentes como la del aluminio o el papel japonés y, además de pintura, también incluye esculturas trabajadas a partir de fotografías.

Por su parte, Genevieve Roesler, española afincada en Bruselas, se dedicó durante años al arte figurativo hasta que, intentando plasmar su Santander natal, descubrió que sus paisajes "tienen más belleza de la que puede ser plasmada en un cuadro".

Fue entonces cuando comenzó a trabajar en la abstracción y dejó de intentar reproducir los paisajes tal y como los veía para comenzar a expresar las sensaciones que éstos le producían.

"Con este tipo de pintura me siento más libre, siento que mi pincelada tiene más energía y puedo expresar algo muy personal sin limitarme al dibujo de una forma", afirmó Roesler, quien también advierte que en su obra "están volviendo a aparecer figuras humanas".

La exposición, que apuesta por un formato intensivo con un "vernissage" (una apertura en que los propios artistas muestran sus obras) cada día entre viernes y domingo, es la primera que se realiza en ese espacio. EFE