Viernes, 23 de Febrero de 2018

"JUSTOS ENTRE LAS NACIONES"

Cuatro diplomáticos españoles homenajeados en Ucrania por salvar a judíos

Sebastián de Romero Radigales (derecha) durante un homenaje en Atenas, en enero de 1954, en agradecimiento a los servicios prestados a Grecia y a los judíos
Sebastián de Romero Radigales (derecha) durante un homenaje en Atenas, en enero de 1954, en agradecimiento a los servicios prestados a Grecia y a los judíos

Cuatro diplomáticos españoles decidieron arriesgar su vida e ir más allá del cumplimiento de su deber profesional para proteger y ayudar a escapar del régimen nazi a miles de judíos centroeuropeos durante el Holocausto.

Una exposición inaugurada en la Academia Diplomática de Kiev recuerda estos hechos honrando la memoria y dando a conocer la labor humanitaria de 34 funcionarios de distintos países en la Segunda Guerra Mundial, condecorados a título póstumo como "Justos entre las Naciones" por Israel.

"Estas pequeñas luces en la oscuridad fueron aquellos que, poniendo en riesgo su integridad y su vida, decidieron no mostrarse indiferentes ante la desgracia del otro, lo que nos permite restaurar la confianza en el ser humano", dijo la embajadora de España en Kiev, Silvia Cortés, durante el acto de homenaje.

La muestra destaca especialmente la valentía del diplomático español Sebastián de Romero Radigales, cónsul general de España en Atenas entre 1943 y 1944, que logró liberar a cientos de judíos sefardíes que habían sido deportados a campos de exterminio desde la ciudad griega de Salónica.

Aunque las autoridades alemanas habían accedido a excluir de la deportación a aquellos judíos con nacionalidad de países "neutrales" como España, el Gobierno de Francisco Franco no se sentía responsable por los judíos de origen sefardita residentes en otros países y su expatriación fue severamente restringida.

Además, España sólo permitía el tránsito de refugiados a través de su territorio para migrar hacia otros países, y trató con dureza a aquellos judíos apátridas que entraron ilegalmente en el país en busca de refugio.

Radigales ignoró las órdenes de Madrid de "mantener una actitud pasiva", negoció incansablemente con las autoridades alemanas y presionó a sus superiores hasta conseguir el traslado de 637 judíos del campo nazi de Bergen-Belsen a Marruecos, desde donde fueron repatriados a territorio español.

"Ser liberado de un campo de concentración nazi durante la guerra fue algo increíble. Esto ocurrió gracias al extraordinario coraje y humanidad de este hombre", reza una carta de Isaac Revah, superviviente del Holocausto, en referencia al diplomático español.

La exposición recuerda además las hazañas de Ángel Sanz Briz, embajador de España en Hungría hasta 1944, que negoció con las autoridades húngaras una autorización para proteger a 200 judíos alegando su origen sefardí.

Sin el permiso de sus superiores, Sanz Briz amplió ese número al emitir pasaportes a familias enteras y alquilar casas bajo la protección diplomática de España, y así logró salvar la vida de hasta 5.200 judíos húngaros en Budapest.

Otros españoles que colaboraron en la huida de refugiados judíos durante la guerra fueron Eduardo Propper de Callejón, quien emitió visados desde la embajada española en París a judíos de varias nacionalidades, y José Ruiz Santaella, que trabajaba en la embajada de Berlín y escondió en su casa a varias mujeres judías.

"En ese momento histórico, los exiliados republicanos españoles y los sefardíes fueron hermanos de patria y miseria (...) El Gobierno español, mediante la concesión de la nacionalidad a judíos sefardíes, quiere reabrir sus puertas a las comunidades que fueron expulsadas del país", añadió la embajadora española.

Nombres como Aristides de Sousa Mendes, el "Schindler" portugués, o el sueco Raoul Wallenberg, que salvó a más de 50.000 judíos, también aparecen en esta exposición, organizada conjuntamente por la Embajada de Israel y el Ministerio de Exteriores de Ucrania con motivo de la conmemoración Internacional del Holocausto.

"Desafortunadamente, todavía nos enfrentamos a muestras de antisemitismo y persecución de ciertas minorías por motivos étnicos. Espero que la historia nos haya enseñado algo y que, si en el futuro nos encontramos con dilemas parecidos, hagamos lo correcto", dijo el embajador israelí en Kiev, Eliav Belotzercovsky. EFE.Khrystyna Kinson