Jueves, 14 de Diciembre de 2017

EN RESPUESTA AL ARTÍCULO DE EMIGRAR PASADOS LOS 40 DE MAREA GRANATE

Los jóvenes somos tan emigrantes como tú, Nuria, que pasas de los 40

Tengo 27 años y soy de Sevilla. Tras acabar mi Licenciatura en Historia, hice un máster en Arquitectura y Patrimonio Histórico, gracias al cual pude trabajar como becario para el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico y como arqueólogo con contrato temporal a través de la Junta de Andalucía. Al finalizar mi contrato, decidí hacer el máster en Profesorado de Educación Secundaria. Al graduarme en el máster, fruto de la imposibilidad de encontrar un trabajo digno en España (llegué a trabajar en el verdeo de la aceituna cobrando 3,5€ por espuerta recogida y sin asegurar) y ante la incertidumbre de presentarme a unas oposiciones cada vez más saturadas de candidatos, decidí venirme a Reino Unido en noviembre del año pasado, con el objetivo de poder ejercer de profesor aquí.

Tras unos meses como kitchen porter (friegaplatos), esclavo de horarios y sin estabilidad laboral ni económica, decidí dar un giro de 180º a mi situación y meterme a au pair. Sí, au pair a mis 27 años. Esto me facilita comida y casa "gratis" y un pequeño dinero de bolsillo para los gastos diarios, pero para ahorrar de cara al futuro he tenido que buscarme un segundo trabajo los fines de semana en una famosa cadena de comida rápida, donde trabajo unas 24 horas semanales (viernes, sábado y domingos) que se suman a las 30 que hago con mi familia de acogida. Para rematar la faena, "colaboro" como voluntario en un instituto de secundaria, esto es, les trabajo gratis dos mañanas por semana para poder obtener algo de experiencia en la rama y conseguir las famosas referencias, tan importantes en Reino Unido para ser contratado en educación.

¿Estoy aquí solo para una temporada y aprender inglés? La verdad es que no lo sé, el tiempo lo dirá. Miles de jóvenes están en mi situación, muchos sabemos cuándo hemos venido pero no cuándo volveremos. A mí me encantaría poder volver a España en unos años con la experiencia adquirida aquí para dedicarme a mi vocación, enseñar, en mi tierra y con mi gente, pero si me ofrecen la posibilidad aquí, no me quedará otra que aceptar.

Si mi situación es dura, no quiero ni imaginar la de las personas mayores de 40 años que se ven obligadas a dejarlo todo con cargas familiares, con dificultades para el idioma, pero no creo que por ello se deba minusvalorar el sacrificio que hacemos muchos jóvenes cuando se dice que no somos emigrantes o que lo tenemos mucho más fácil, ni establecer "categorías" de emigrantes según el sufrimiento de cada uno. Del mismo modo, habrá casos de personas de mediana edad, profesionales, con experiencia, idiomas a los que les resulta más fácil emigrar que a un joven de 20 años que, sin haber salido nunca de su pueblo, se ve obligado a dejarlo todo por un futuro incierto. 

¿Y estas, señores, son las personas pertenecientes a la generación responsable de la destrucción económica y social de España a las que su propia bomba les ha explotado en la cara y, aún así, siguen sin querer ver la realidad y continúan arrojando porquería sobre nosotros, los jóvenes que estamos pagando las consecuencias de su mala praxis durante décadas?

No, querida Nuria, no tienes razón. Los jóvenes somos tan emigrantes como tú con la diferencia de que nosotros no somos responsables de la situación de España, situación que vosotros nos habéis dejado. A nosotros no se nos ha dado ni tan siquiera la oportunidad de construir la España actual, de participar en ella, cosa que vosotros habéis tenido tiempo más que de sobra tras una Transición y décadas de consolidación de sistema democrático y de integración en Europa y en el mundo.

Y nosotros, los jóvenes, estamos tragando con trabajos precarios aún teniendo estudios superiores, cosa que cualquier titulado superior de tu generación no estaría dispuesto a hacer ni en el peor de sus sueños. Porque claro, sois de la época de la que se pensaba que universidad era igual a buen trabajo, estatús social y quedar por encima del resto de la sociedad, de la generación que educaba a sus hijos en mantras como "estudia hijo, o si no serás un fracasado", "ve a la universidad que algún día serás alguien", "ni se te ocurra hacer una FP que no sirve para nada".

Honestamente estoy cansado de los aires de superioridad que tenéis las personas de la generación X sobre nosotros y de que os creáis más listos, más sabios y más fuertes, cuando crecisteis en un país donde nuestros abuelos os lo dejaron todo hecho, donde las instituciones democráticas estaban en pleno auge (se estaba creando toda la administración y la mayoría de las oposiciones se aprobaban estudiando un par de meses), donde si eras un inútil para el mundo laboral la solución fácil y rápida era aprobar una oposición a policía o administrativo y si eras un inútil con carrera en menos de dos años ya tenías plaza fija como profesor de secundaria sin vocación (muchos de ellos, aquellos profesores amargados por cuyas manos hemos pasado y nos han jodido la adolescencia a base de bien y de los cuales no hemos aprendido nada. Bueno sí, intentar ser justo lo contrario que ellos, donde con un sueldo de humilde camarero podías casarte, mantener tres hijos, pagar una hipoteca de un pisito de 70 u 80 metros cuadrados, irte todos los años de vacaciones a la playa y donde un trabajo era para toda la vida. Y, donde si tenías que emigrar, emigrar para tener un trabajo mejor, no porque te faltase el trabajo en tu pueblo natal, con irte a la capital de provincia más cercana,  a Barcelona o Madrid en los casos más graves, era más que suficiente.

Nosotros, los jóvenes, no nos hemos dedicado en las vacas gordas a cobrar el 50% de nuestra nómina en negro defraudando dinero al Estado a la vez que nos hipotecábamos en segunda residencias y en BMWs. No somos responsables de haber votado a los políticos que han llevado a España a donde está ahora. No somos responsables de haber creado empresas destinadas al beneficio rápido e inmediato sabiendo que a la larga eso perjudicaría a las generaciones venideras, como tampoco somos responsable de haber especulado con la vivienda provocando la crisis económica. No le hemos preguntado al albañil que reformaba nuestra casa si podía hacernos la factura sin IVA, como tampoco nos hemos dedicado a hacer ingeniería financiera para sangrarle lo máximo al Estado cuando había vacas gordas, ya sea en el caso de los obreros chupando subvenciones y paguitas o el caso de los empresarios jugando con vacíos legales para pagar lo menos posible. Tampoco somos responsables de los abusos del sistema bancario español sobre la ciudadanía ni de la desintegración de un sistema de bienestar español que a la generación anterior a la vuestra, la de mis abuelos, tanto les costó traernos tras sufrir una Guerra Civil, casi cuatro décadas de dictadura y mucha sangre, sudor y lágrimas.

Así que, querida Nuria, las únicas personas de tu generación que están cualificadas para opinar si soy un emigrante o no lo soy son mis padres, que para eso me han traído la mundo, me han echado una mano cuando lo he necesitado y saben mejor que nadie que no estoy en Inglaterra para aprender inglés ni para hacer turismo. Mis padres que, por cierto, son de las poquitas personas de tu generación que siempre han tenido la cabeza sobre los hombros; jamás han defraudado un céntimo a la administración, siempre han hecho todo lo que han hecho mirando en su futuro y en el de mi hermana y en el mío y que siempre que han ejercido su derecho a voto lo han hecho de manera razonada y coherente pues ya se olían la crisis desde años antes de que llegase, aún no coincidiendo con su ideología política.

Así que, por favor, menos victimismo y más entonar el "mea culpa".