Miércoles, 20 de Junio de 2018

HOMENAJE

Un grupo de mujeres ponen voz a los poemas de Pedro Garfias en Monterrey

El grupo de mujeres que participaron en el recital
El grupo de mujeres que participaron en el recital

Con motivo de la conmemoración del 117º aniversario del nacimiento del poeta y escritor español Pedro Garfias Zurita y dentro del programa de actividades “Un Año Con Pedro “ , organizado por  "Asturianos en el Noreste de México A.C." y  en colaboración con la Secretaria de Educación Publica del Estado de Nuevo León, a través de la coordinación de la red Estatal de Bibliotecas públicas, tuvo lugar una lectura de obra de Garfias, narrada por mujeres destacadas en diversos ámbitos de la sociedad nuevo leonesa.

El acto muy emotivo, tuvo lugar en la Biblioteca Central “Fray Servando Teresa de Mier” en la ciudad de Monterrey donde el poeta falleció en 1967 y está enterrado el panteón del Carmen. Se recitaron varios poemas de su libro “Soledad y otros Pesares” publicado por la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Las mujeres que dieron voz a los poemas de Pedro Garfias fueron, la presidenta de la asociación Umbelina Belén González, Olga Martínez Asís, Elda Garza Molina y Alejandra Sánchez Rincón.

Pedro Garfias, considerado el poeta del exilio, llegó al puerto de Veracruz en el vapor Sinaia el 13 de junio del 1939, en ese barco viajaban 1599 españoles camino al exilio en México. En la travesía, que duro 19 días, compuso uno de su más reconocidos poemas titulado “Entre España y México”.

Garfias participó en la fundación de revistas de la órbita ultraísta como Horizonte (donde llegarían a colaborar Alberti y Lorca) y perteneció a la generación del 27, trabajo en varias universidades mexicanas y escribió parte de su obra en el país Azteca.
Uno de sus poemas más reconocidos por todo el mundo y en especial por los asturianos es el poema “Asturias” compuesto en 1937 que consta de 42 versos, uno de ellos quebrado, y que a finales de los años 70 escucho el cantante y compositor Víctor Manuel en su primer viaje a México, quedo tan impresionado con el poema que le puso música en la propia habitación del hotel, pero hasta 1976 no le permitieron grabarla en un disco.

Se hizo popular a partir del año 1983, hoy en día es un auténtico himno para la emigración española. Desde México se recuerda a este gran poeta y se difunde su maravillosa y desconocida obra


Asturias

Asturias, si yo pudiera,

si yo supiera cantarte...

Asturias verde de montes

y negra de minerales.

Yo soy un hombre del Sur

polvo, sol, fatiga y hambre,

hambre de pan y horizontes...

¡Hambre!

Bajo la piel resecada

ríos sólidos de sangre

y el corazón asfixiado

sin venas para aliviarte.

Los ojos ciegos, los ojos

ciegos de tanto mirarte

sin verte, Asturias del alma,

hija de mi misma madre.

 

Dos veces, dos, has tenido

ocasión para jugarte

la vida en una partida,

y las dos te la jugaste.

¿Quién derribará ese árbol

de Asturias, ya sin ramaje,

desnudo, seco, clavado

con su raíz entrañable

que corre por toda España

crispándonos de coraje?

Mirad, obreros del mundo

su silueta recortarse

contra este cielo impasible

vertical, inquebrantable,

firme sobre roca firme,

herida viva su carne.

 

Millones de puños gritan

su cólera por los aires,

millones de corazones

golpean contra sus cárceles.

 

Prepara tu salto último

lívida muerte cobarde

prepara tu último salto

que Asturias está aguardándote

sola en mitad de la Tierra,

hija de mi misma madre.