Martes, 12 de Diciembre de 2017

RELEVO EN FECEVE

"Estoy cerrando el libro de esta parte de mi historia, en una enorme y disparatada crisis"

Hoy más que presentar una memoria, quiero dirigir unas palabras a los presentes al final del cierre de mi historia como Presidente de la Federación de Centros Españoles de Venezuela.

La Federación de Centros Españoles de Venezuela por iniciativa propia de la emigración en Venezuela, surge a mediados de 1974 y es fundada el 25 de octubre de ese mismo año, como el único órgano social privado independiente, dedicado a solicitar y defender los intereses y beneficios que por ley le corresponden a todos los españoles que habitan en Venezuela, organizados o no, ante las autoridades españolas y, en ciertos casos ante las venezolanas. Se acaban de cumplir 43 años de su existencia.

Como bien muchos de ustedes sabrán he colaborado por muchos años en la Federación. Han sido años cargados de planteamientos, proyectos y defensa en todo lo que afecta en forma directa a nuestros ciudadanos españoles en Venezuela, hacer efectivo los derechos que nos corresponden y la dignidad que merece en memoria de cientos de miles de españoles que decidieron venir a estas tierras venezolanas.

Hoy pasan por mi mente personalidades de esta Federación, que con un inmenso espíritu humano, desprendimiento quijotesco, llenos de grandes ideales y corazón, con su ejemplo dieron lo mejor de su ser, sin desestimar otras voces que se pronunciaron en consonancia con las de FECEVE.

La lista es larga. Conocí esta Federación siendo su Presidente en el año 1990 a Don Manuel García Iglesias, que lograba para ese entonces el elegir y ser postulados los naturalizados y residentes extranjeros en los comicios regionales en Venezuela.

Otro ejemplo fue la pensión por derecho para nuestros impedidos y ancianos necesitados, vieja reclamación de FECEVE, al fin concedida por el gobierno de España en el año 1993, con el calificativo de Pensión no Contributiva, en la Presidencia de Don Maximiliano Bienes, quien me propuso para integrar en el año 1991 su directiva en el cargo de tesorero, directiva que se denominó reformista, porque llevamos a cabo una reforma ambiciosa de los estatutos para llegar a todos los españoles de todos los rincones de Venezuela. También bajo la Presidencia de Don Maximiliano tuve el honor de ser testigo de la labor que se tuvo que emprender para adquirir la sede donde hoy se ubica la Federación a costa de muchos incrédulos.

La Federación también como otro ejemplo de trabajo, jamás ha pedido, ni pedirá que se nos facilite la recuperación o la opción a la nacionalidad, pues sería como reconocer ingenuamente la disposición arbitraria de nuestra nacionalidad española, y caer en ilegalidades en Venezuela. Por eso la FECEVE ha mantenido y mantendrá irrenunciable la reclamación sobre la perdida de la nacionalidad española por efectos de la emigración.

Durante años Maximiliano Bienes, Benigno Marcos, Jesús Montes, Wenceslao Mesa, María José Ramos, Beatriz Yanes, Juan Grávalos, entre los muchos integrantes de la FECEVE, incluida mi persona y en especial Don Fermín Lacarra, hemos luchado porque se rectifique esta injusticia. Se logró hasta lo que condicionaban nuestras autoridades en España que la legislación venezolana contemplara la doble nacionalidad. Estuvo para ese entonces el Presidente de la Asamblea Constituyente Doctor Herman Escarra en nuestra sede recibiendo el proyecto de ley realizado por nuestro asesor Don Gustavo Omaña el cual fue aprobado y lo participamos a nuestras autoridades en España sin aún tener respuesta.

Hemos solicitado garantía y trasparencia en el voto, no su eliminación. A los derechos no se le imponen condiciones, como lo constituye el voto rogado, como también hemos reclamado la ilegalidad en la eliminación en la participación de los comicios municipales por la condición de vecindad, cuando somos ciudadanos ausentes.

La FECEVE ha estado al lado y solicitado ayuda a la situación ilegal, donde la acción exterior no ha reaccionado, más bien ha sido indiferente en la apropiación indebida de las propiedades donde se encuentran afectadas más de 500 familias españolas, y hemos solicitado que se haga respetar el convenio bilateral firmado entre España y Venezuela de mutuo respeto a las inversiones entre ambos países.

Si continuara narrando y lo estoy haciendo muy simplificado, no terminaría hoy, pero si quiero decirles con certeza, que ante una injusticia hay que actuar, las leyes existen para que haya justicia; cuando no defendemos nuestros derechos perdemos nuestra dignidad y la dignidad no se negocia.

Bien sabemos que quién espera en esta vida que todo esté a su gusto, se lleva disgustos. Por eso cuando recuerdo todo el trabajo de años llevado a cabo en la Federación, el alma se anima y el corazón se engrandece y lo diré: siempre valió la pena. Como ser humano, como español, seré siempre como uno más de ustedes y así los representé.

Si me propusieran nuevamente dedicarme en cuerpo y alma a servir a FECEVE, tomaría la misma decisión, porque la FECEVE lo vale todo y seguiré ayudando cuando se me requiera, siempre me sentiré orgulloso de haber pertenecido a esta institución y nada, ni nadie podrá arrebatármelo.

Quiero dar las expresiones de mis agradecimientos en primer lugar a todos nuestros colaboradores, a los que están y los que estuvieron en la dirigencia FECEVISTA, y a todos los Centros sociales del país.

A los medios de comunicación de la emigración en especial La Región Internacional, España Exterior y Crónicas de la emigración, a los nacionales al Diario Tal Cual, El Nacional y El Universal por su apoyo y transparencia en su información con FECEVE.

A Don Santos Lastanao Sancho, nuestro representante incondicional en España. Agradecer también a la entonces secretaria de Estado de Inmigración y Emigración Doña Consuelo Rumi y al director general de Emigración Don Agustín Torres que nos brindaron su apoyo y nos supieron escuchar. Se logró con ellos el soporte legal para nuestra emigración, que es el Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior que hoy no se cumple a cabalidad. Y el logro del programa de ayuda para nuestros centros sociales en los gastos de funcionamiento.

Fueron años de intenso trabajo, sin contar con recursos económicos; solo hemos pedido que nos ayudaran para cubrir los gastos de funcionamiento, siempre los demás gastos, de miles de kilómetros recorridos, hoteles, alimentación y gestiones, corrieron por cuenta y riesgo de nuestras juntas directivas, para tener contacto directo con los ciudadanos españoles, conocer sus necesidades, preocupaciones, sugerencias, inquietudes, suministrarles información y colaborar con nuestras autoridades en buscarles solución.

Estoy cerrando el libro de esta parte de mi historia, en una enorme y disparatada crisis, que se nos hace imposible ya sustentar de nuestros bolsillos. Al nuevo equipo rector de la FECEVE, que hoy asume esta responsabilidad, le deseamos el mayor y más feliz de los éxitos.

Por ultimo finalizo mis palabras con dos frases que me expresó un expresidente de FECEVE y hoy amigo, que dice así:

“Si lo haces bien te odian” y “Si lo haces mal te felicitan y enaltecen”

Yo me quedo con la primera

Gracias por su paciencia en haberme escuchado.