Lunes, 23 de Octubre de 2017

LOS EFECTOS DEL HURACÁN IRMA

El Centro Gallego de La Habana fue otro de los teatros afectados por el huracán Irma

Tallada en bronce y colocada días antes de inaugurarse en la torre noroeste del Centro Gallego de La Habana en 1915, esta estatua nombrada de la Victoria, situada en las calles de Prado y San Rafael tuvo que ser retirada en pleno embate de los vientos de esta desdichada y destructora tormenta con nombre de mujer, Irma.

Con coraje, decisión y destreza trabajadores cubanos apoyados por una grúa pudieron retirarla arriesgando sus propias vidas por ser en extremo peligroso que cayera desde lo más alto del edificio hoy Teatro ‘Alicia Alonso’.

Las fotos que apreciará el lector fueron realizadas por este colaborador desde la azotea de su propio edificio el día mismo del azote de uno de los huracanes más fuertes y destructivos que haya afectado hasta hoy día la mayor de las Antillas. Esta vez toda la costa norte desde Camagüey hasta Matanzas, los cayos Coco, Guillermo, y parte de La Habana recibieron fuertes vientos e inundaciones.

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Irma se desarrolló el 30 de agosto muy cercana a las islas de Cabo Verde como onda tropical desplazándose por toda la costa oeste africana por tener favorables condiciones se intensificó muy rápido y en solo 24 horas se convirtió en huracán categoría 2 en la escala de Saffi-Simpson.

Según National Hurricane Center se trató del primer huracán mayor uno de los poderosos que se han desarrollado en el Atlántico oriental desde el huracán también con nombre de mujer, Julia en 2010. Es la novena tormenta nombrada, el cuarto huracán y el segundo huracán mayor de la temporada de 2017.

Irma se desarrolló el 30 de agosto muy cercana a las islas de Cabo Verde como onda tropical desplazándose por toda la costa oeste africana por tener favorables condiciones se intensificó muy rápido y en solo 24 horas se convirtió en huracán categoría 2 en la escala de Saffir-Simpson.

El 9 de septiembre, Irma se reintensificó a un huracán Categoría 5, tocando tierra en el Archipiélago de Sabama-Camagüey, frente a la costa norte de Cuba, con vientos máximos sostenidos de 260 km/h. El litoral noroccidental de la isla, desde Matanzas a La Habana, sufrió inundaciones con olas de entre 6 y 9 metros, de acuerdo al Instituto de Meteorología cubano. Las fuertes ráfagas de viento, que superaron los 150 km/h en la capital, tumbaron árboles y tendidos eléctricos, mientras que el fuerte oleaje borró el emblemático Malecón de La Habana, adentrándose el agua en algunas zonas de la ciudad más de 500 metros. Al final de la mañana del 9 de septiembre, Irma se había debilitado a una categoría 3 debido a la topografía cubana, pero siguió causando daños significativos. La ciudad turística de Caibarién recibió el golpe de la tormenta, con olas adentrándose en la ciudad y dejando sus características casas de una sola planta completamente anegadas.

En fin, nuevamente la isla de Cuba y los cubanos sufren y aunque la mayoría de las personas con más riesgo fueron evacuadas en tiempo para no perder vidas humanas, todos los cubanos que residen en la isla están decididos a levantarse y seguir adelante con la recuperación. Según el Ministro de Turismo cubano, Sr. Marrero para la temporada alta que comienza en noviembre todo estará listo para recibir los turistas y el MINTUR de Cuba pueda colaborar con los ingresos en moneda libremente convertible.