Lunes, 20 de Agosto de 2018

ENCUESTA ENTRE MÁS DE UN MILLAR DE PERSONAS LLEVADA A CABO POR SKY DATA

El 71 % de los británicos cree que los inmigrantes han dividido a las comunidades donde viven

El 71 % de los británicos cree que los inmigrantes han dividido las comunidades donde se han ido instalando, según una encuesta elaborada entre más de un millar de personas por Sky Data y el gabinete estratégico Demos.

El estudio, presentado hoy y centrado en la visión de la sociedad británica sobre asuntos de actualidad, desvela que el único punto donde la mayoría de los encuestados coincide es en una visión negativa de la inmigración.

Así, 7 de cada 10 personas considera que la creciente llegada de inmigrantes al Reino Unido ha generado división en las áreas donde se han afincado, una respuesta que es más negativa a medida que la edad de los encuestados aumenta.

El informe demuestra que factores diferenciadores como la edad, el género, la geografía, el estatus socioeconómico o el voto en el "brexit" -el referéndum por la permanencia o salida del país de la Unión Europea en 2016- determinan las respuestas de los encuestados.

Más de la mitad, el 55 %, tiene el convencimiento de que el Gobierno conservador no trabaja debidamente para promover los valores tradicionales británicos.

En este sentido, el 47 % sostiene que los "valores británicos" deben protegerse por encima de la multiculturalidad, una cifra que aumenta al 76 % entre los votantes a favor de la salida de la UE, mientras que para un 36 % de los encuestados es más importante "recibir a diferentes culturas".

El 82 % de los británicos considera que habrá "grandes" cambios en un futuro próximo, si bien un 31 % cree que serán buenos para el país frente al 30 % que piensa lo contrario.

Además, el 63 % de los británicos cree que se vivía mejor en el pasado frente a un 21 % que ve la vida más fácil en la actualidad.

Según apuntó la autora de la encuesta, Sophie Gaston, la nostalgia por "tiempos pasados" está extendida entre los encuestados, si bien el término es un "tabú" y todavía posee connotaciones peyorativas.

"Es evidente que hay un elevado nivel de descontento con muchos aspectos del estado social y económico del Reino Unido, y eso está siendo canalizado por políticos de todo el espectro, ofreciendo seguridad en la simple familiaridad del pasado", indicó Gaston.

Los grupos poblacionales que se mostraron más receptivos al mensaje nostálgico fueron las antiguas comunidades industriales del norte, la clase obrera blanca de Londres y aquellos "indignados por el pluralismo cultural".

Gaston puntualizó que cuando tantos ciudadanos "se resisten al cambio", el coste para el Gobierno puede ser grande, ya que las comunidades se dividen y el "sentido de competición social" se agudiza, si bien es responsabilidad de los políticos "dirigirse a estas preocupaciones".

"Si prometes llevar a la sociedad a las condiciones, la estructura y las dinámicas de poder del pasado, hay muchos grupos que probablemente perderán con eso -ya sean mujeres o minorías-, cualquier grupo para el que el social liberalismo jugó a su favor", matizó.

La situación, según este análisis, guarda semejanza con Francia, donde los ciudadanos estarían preocupados por la "decadencia nacional", y con Alemania, donde la división económica, política e ideológica entre el este y el oeste es "imponente". EFE